Carmona entrega a comercios y emprendedores los primeros puestos vacantes de la Plaza de Abastos

Con el objetivo de revitalizar comercialmente este enclave patrimonial

El Ayuntamiento de Carmona ha iniciado este jueves el proceso de entrega de los puestos vacantes de la histórica Plaza de Abastos a empresas, autónomos y emprendedores con el objetivo de revitalizar comercialmente este enclave patrimonial.

En esta primera fase y tras el correspondiente proceso de licitación pública, el Ayuntamiento ha adjudicado un total de siete puestos que serán gestionados comercialmente para el desarrollo de actividades relacionadas con la salud, la hostelería y el turismo, la animación infantil, la artesanía de cerámica y la venta de aceite.

Asimismo, ya se ha puesto en marcha la entrega de otros cuatro puestos que, en estos momentos, se encuentran en fase de adjudicación provisional.

Para la adjudicación de estos puestos se han tenido en cuenta criterios como la edad y situación laboral del solicitante, la singularidad de la actividad que se propone desarrollar, la experiencia en la profesión, el número de empleos que van a generar, la posesión de un distintivo de calidad, la oferta económica, el carácter innovador de la actividad, la presentación de un plan de empresa económico y financiero, …

Esta iniciativa se desarrolla tras las obras de mejora y rehabilitación llevadas a cabo por el Ayuntamiento de la localidad en la Plaza de Abastos, financiadas con recursos municipales y con fondos europeos como los Next Generation y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, Feder.

En paralelo a estas obras, también se han desarrollado otras actuaciones de impulso para esta zona como la instalación de zonas wifis de acceso público y gratuito, puntos inteligentes de entrega y recogida de productos, …

En el solar donde se encuentra el actual mercado existió un monasterio de Dominicas, bajo la advocación de Santa Catalina, entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII.
La actual Plaza de Abastos es una obra de Ramón del Toro realizada en 1842 a modo de las plazas mayores castellanas, con un gran patio rectangular rodeado de cuatro galerías porticadas y lonjas para los puestos, de estilo neoclásico.