Alumnos del colegio 'Ángeles Cuesta' de Marchena cantan su particular 'Perla' de Rosalía con motivo del Día del Autismo
El colegio 'Maestra Ángeles Cuesta' de Marchena ha conmemorado el Día del Autismo con una iniciativa pedagógica y artística que ha logrado implicar a todo el centro en un mensaje de unidad. Bajo la dirección del tutor y maestro Santiago García Vicente, los estudiantes han interpretado la canción "La Perla", una pieza elegida para simbolizar el valor de la diferencia. La actividad, celebrada este 6 de abril, ha servido para visibilizar la importancia de la inclusión real en el entorno educativo, permitiendo que niños con trastorno del espectro autista compartan escenario y protagonismo con el resto de sus compañeros en un ambiente de absoluto compañerismo.
Un lenguaje común a través de la música
El proyecto ha destacado por su capacidad para eliminar barreras mediante el arte. El profesorado del centro ha subrayado cómo la música ha funcionado como el nexo perfecto para conectar a todo el alumnado, independientemente de sus capacidades. Durante semanas, el colegio 'Maestra Ángeles Cuesta' ha trabajado en los ensayos de esta pieza musical de la artista Rosalía, fomentando valores como la empatía y el respeto mutuo. La interpretación de esta obra no solo ha sido un ejercicio académico, sino una experiencia sensorial que ha permitido a los alumnos con necesidades especiales integrarse plenamente en la dinámica grupal del colegio de Marchena.
Compromiso docente con la inclusión
Detrás de esta jornada se encuentra el esfuerzo del maestro Santiago García Vicente, quien ha diseñado una metodología adaptada para que todos los menores pudieran participar según sus capacidades. El equipo docente ha invertido una gran dedicación en los preparativos, logrando que el 100% de los participantes se sintiera parte fundamental del evento. Esta labor busca concienciar sobre la realidad del autismo en el siglo XXI, huyendo de clichés y apostando por la convivencia diaria como la mejor herramienta de aprendizaje. La ilusión depositada en cada nota musical se ha traducido en un momento de gran calado emocional para las familias y los profesionales presentes.