La Hermandad de la Caridad de Marchena apoya al arzobispo frente a la reforma del aborto: una iniciativa "cobarde e hipócrita del Gobierno"
La Hermandad de la Santa Caridad de Marchena ha emitido este miércoles 8 de abril un contundente comunicado en el que expresa su total rechazo al proyecto de reforma de la Constitución Española que busca blindar el aborto. La institución se alinea así con las recientes declaraciones del arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, mostrando su postura contraria a la modificación del artículo 43 de la Carta Magna impulsada por el Gobierno.
Postura inamovible frente a la reforma legislativa
El líder de la corporación religiosa local, José Manuel Álvarez Lora, ha calificado la iniciativa del Ejecutivo central como una medida "cobarde e hipócrita". Esta dura reacción se produce justo después de que trascendiera la propuesta parlamentaria de añadir un cuarto apartado al texto constitucional, cuyo objetivo primordial es garantizar la interrupción del embarazo amparándose en el derecho a la asistencia sanitaria integral.
La advertencia del arzobispado hispalense
La jerarquía de la Iglesia ha sido la primera en alzar la voz contra este movimiento político en pleno debate social. A través de sus perfiles públicos oficiales, Saiz Meneses ha alertado de que la destrucción de la vida de los seres humanos más indefensos es un "crimen abominable", sustentando su firme argumento teológico en las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia, la Revelación y la propia razón humana.
Defensa del embrión como ser autónomo
En su argumentación pública, el prelado subraya que desde el mismo momento de la concepción, el embrión constituye un ser biológicamente original y dotado de un proyecto de desarrollo interno. Esta visión ética, compartida plenamente y respaldada a nivel institucional en Marchena, fundamenta el rechazo frontal a cualquier marco legal que facilite o proteja la finalización prematura de la gestación antes de que la vida alcance su plena madurez.
Comunicado completo
Ante el anuncio del Gobierno de España de iniciar los trámites para incluir el aborto en la Constitución, la Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo de Marchena, fiel al mandato de Cristo y al magisterio de nuestra madre la Iglesia Católica, manifiesta su más profunda preocupación y su oposición doctrinal a esta medida por su incomprensible justificación y las alarmantes secuelas que va a provocar en la sociedad española.
Como tan acertadamente expresó San Juan Pablo II en su Teología del Cuerpo, el cuerpo humano no es una "cosa" ni un objeto de consumo, sino una manifestación sacramental de la persona. Todo ser humano, desde el instante de su concepción natural, es una unidad de cuerpo y alma que refleja la gloria del Creador. Equiparar y convertir la aniquilación de una vida incipiente en un derecho fundamental supone una ruptura con la verdad del hombre y una ceguera espiritual ante el don más preciado de Dios.
Reiteramos nuestra adhesión inquebrantable al Evangelio de la Vida (Evangelium Vitae). La Iglesia, madre y maestra, nos recuerda que el derecho a la vida no depende de mayorías parlamentarias ni de consensos ideológicos; es un derecho pre-político y natural, ajeno a la disputa partidista y fuertemente enraizado en la conciencia del hombre.
“El hombre está llamado a una plenitud de vida que va mucho más allá de las dimensiones de su existencia terrena, porque consiste en la participación de la vida misma de Dios." — San Juan Pablo II
Siguiendo las enseñanzas de Su Santidad el Papa, denunciamos la ilícita "cultura del descarte" que se pretende imponer con esta iniciativa y que busca legalizar la eliminación de los más débiles y vulnerables, los niños no nacidos en el vientre de sus madres.
La verdadera libertad no reside en la capacidad de destruir la vida, sino en la posibilidad de acogerla. Por ello, esta Hermandad reitera su compromiso en desarrollar, en la medida de sus posibilidades, iniciativas que persigan proteger la maternidad, ayudando a eliminar cualquier obstáculo económico, material o social que empuje al drama del aborto, y a defender una muerte digna que acompañe el sufrimiento sin adelantar el final, rechazando cualquier forma de eutanasia y promoviendo una cultura de la compañía y el consuelo.
Bajo la protección de la Santísima Virgen de los Desamparados elevamos nuestra oración por España y sus gobernantes, para que seamos capaces de construir una sociedad donde toda vida humana sea acogida, respetada y amada.