Marchena: La Junta financia con 34.699 euros la restauración del retablo de San Francisco de Asís en la capilla de la Vera Cruz

Está datado en la segunda mitad del siglo XVIII

La Hermandad de la Santa Vera Cruz de Marchena ha sido incluida entre las entidades beneficiarias de la convocatoria de ayudas para la conservación y restauración de bienes muebles del patrimonio cultural religioso en Andalucía. La resolución definitiva, publicada el pasado 29 de diciembre, concede una subvención del 100% del coste para llevar a cabo el proyecto de restauración del retablo de San Francisco de Asís.

Un proyecto financiado al cien por cien

La ayuda cubre la totalidad del presupuesto de la intervención, que asciende a 34.699,86 euros, una cantidad que incluye impuestos, costes directos e indirectos. De este modo, la hermandad podrá afrontar la restauración sin que suponga una carga económica para la corporación.

La subvención se concede dentro del régimen de concurrencia competitiva impulsado por la Junta de Andalucía para la protección del patrimonio histórico-religioso.

Un retablo del siglo xviii con gran valor devocional

Según los estudios técnicos previos, el retablo está datado en la segunda mitad del siglo XVIII. En la actualidad acoge en su hornacina principal la imagen de San Francisco de Asís y, en la parte central del banco, un sagrario cuya puerta muestra la representación de un cordero inmolado. A ambos lados de la hornacina existen dos pequeñas ménsulas que en su día pudieron albergar otras imágenes hoy desaparecidas.

Desde su creación, la obra ha tenido un uso devocional continuo, funcionando tanto como retablo para el culto como sagrario, lo que incrementa su valor histórico y religioso dentro del patrimonio de Marchena.

Una pieza ya señalizada dentro del patrimonio local

El retablo también posee un destacado valor cultural. Recientemente, la Asociación Cultural del Patrimonio de Marchena colocó una cartela identificativa junto a la obra, dentro de una iniciativa para señalizar y poner en valor las distintas piezas artísticas de la capilla.

Esta actuación ha contribuido a reforzar el reconocimiento patrimonial del conjunto y a concienciar sobre la importancia de su conservación.

Plazos de ejecución

La intervención cuenta con un plazo máximo de ejecución de doce meses, aunque desde la hermandad se confía en que los trabajos puedan completarse en un periodo sensiblemente inferior. El objetivo es reducir al máximo el tiempo en el que el retablo estará retirado del culto y del uso habitual.