CCOO de Sevilla ha advertido de la dramática realidad social que subyace tras las cifras de paro. El sindicato ha puesto el foco en la desprotección social, denunciando que en la provincia existen 140.800 personas en situación de desempleo, de las que 85.297 no perciben ninguna prestación. Esta situación implica que el 60,6% de la población parada sevillana carece de cualquier red de seguridad económica, un porcentaje que evidencia la cronificación de la pobreza en miles de hogares.
Asimismo, el secretario de Empleo de CCOO de Sevilla, Jorge Lebrón, ha lamentado que la bajada del desempleo en el mes de diciembre responda fundamentalmente a la dinámica habitual de contratación temporal ligada a la campaña de Navidad y el cierre del año.
En este sentido, Lebrón ha sido tajante al afirmar que "aunque se han creado empleos en 2025, la mayoría son temporales, precarios y ligados al comercio, la hostelería y la logística". Para el dirigente sindical, "contratos de una semana, jornadas partidas y salarios que no permiten vivir con dignidad no son estabilidad laboral, son rotación de pobreza".
En este sentido, CCOO ha señalado que el modelo productivo de la provincia sigue dependiendo excesivamente de la estacionalidad del sector servicios. Los contratos firmados en diciembre generan un alivio estadístico momentáneo que no resuelve los problemas estructurales del mercado de trabajo sevillano ni garantiza el futuro de las familias trabajadoras una vez finalizada la campaña.
Asimismo, Lebrón ha recordado que “Sevilla no puede sostener récords de afiliación a la Seguridad Social, basándose en contratos de muy corta duración y sueldos de subsistencia”. Así, el Sindicato ha insistido en que la calidad del empleo debe ser una prioridad absoluta, rechazando el triunfalismo ante unos datos que esconden una precariedad sistémica.
Desde CCOO de Sevilla han exigido al empresariado y a las administraciones un cambio de rumbo real que apueste por la industria y sectores de alto valor añadido. El sindicato ha reclamado el fin de la cultura de la temporalidad y ha instado a consolidar derechos laborales reales y salarios suficientes en lugar de celebrar cifras coyunturales que no permiten llegar a fin de mes.