Los Goya de Altadis se quedan en el Museo de Bellas Artes de Sevilla tras el fallo del Tribunal Supremo
El Ministerio de Cultura ha anunciado el 17 de abril que los retratos de Carlos IV y María Luisa de Parma, pintados por Goya en 1789, han sido asignados definitivamente al Museo de Bellas Artes de Sevilla. La decisión se produce tras una sentencia del Tribunal Supremo que ratifica que la propiedad de estas obras siempre ha correspondido al Estado, resolviendo así un conflicto jurídico iniciado en 2017 con la empresa Altadis. Los lienzos, que fueron creados específicamente para la ciudad, permanecerán en la capital andaluza para completar el discurso histórico de la pinacoteca.
El fin de un largo litigio por la titularidad pública
La disputa por las pinturas comenzó cuando la empresa privada Altadis, sucesora de la antigua Tabacalera S.A., reclamó la propiedad de los cuadros hace nueve años. Sin embargo, el alto tribunal determinó el pasado mes de marzo que los bienes son de titularidad pública, vinculados históricamente a la gestión del monopolio del tabaco en España. Actualmente, las obras se encuentran bajo custodia en el Archivo General de Indias en Sevilla, donde una de ellas forma parte de una exposición temporal que cerrará sus puertas el próximo 15 de junio.
Una historia ligada a la Real Fábrica de Tabacos
El origen de estos retratos se remonta a 1789, cuando los propios trabajadores de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla encargaron las obras a Goya para celebrar la subida al trono de los monarcas. Las pinturas, que tuvieron un coste de 4.000 reales de vellón, fueron expuestas originalmente en un monumento efímero llamado 'Templo de la Fama' antes de pasar a decorar las estancias interiores de la fábrica. Con su incorporación al Museo de Bellas Artes, los lienzos se sumarán a otros ocho cuadros de Domingo Martínez que retratan desfiles de los mismos operarios tabacaleros.