El Gobierno de España licita las obras de restauración del artesonado de Plaza de España de Sevilla por 1,2 millones
El Gobierno de España, a través de la Dirección General del Patrimonio del Estado, ha publicado la licitación de las obras de restauración de los artesonados de las Puertas de Navarra y Aragón de la Plaza de España, “una inversión de 1,2 millones de euros para paliar los estragos del paso del tiempo, poner en valor este bien patrimonial y frenar su deterioro actual, garantizando su estabilidad y conservación”, según ha subrayado el subdelegado de Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, sobre una actuación cuyo inicio se prevé a mediados de 2026 y que tendrá una duración estimada de nueve meses.
El proyecto cuenta con el informe favorable de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, preceptivo al tratarse de un inmueble declarado Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento. Asimismo, la Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla concedió la correspondiente licencia de obras en sesión celebrada el 23 de diciembre de 2025. La licitación del contrato de obras, con un Presupuesto Base de Licitación de 1.202.183,51 euros (IVA incluido), fue publicada el 12 de enero de 2026. El contrato para la realización de los estudios previos, la redacción del proyecto y la dirección facultativa de las obras fue adjudicado, mediante procedimiento abierto, al arquitecto Miguel Ángel López López, quien es también arquitecto conservador de la Catedral de Sevilla.
Restauración
“Los trabajos previos a la restauración han incorporado tecnologías como el escaneo láser o la generación de nube de puntos con termografía”, ha destacado Toscano sobre las nuevas técnicas incorporadas a los trabajos de restauración que acogerá la Plaza de España próximamente. “Este análisis preliminar concluyó que el deterioro se debe principalmente a los estragos de la climatología durante los años” debido a filtraciones de agua y los efectos de la polución atmosférica, así como a las limitaciones constructivas propias de la época.
La restauración busca tanto detener como revertir la pudrición de las maderas derivadas del ataque de agentes biológicos, para lo que se consolidarán las piezas rotas o sueltas mediante técnicas tradicionales de carpintería, además de devolver las policromías a su estado original y establecer las medidas de prevención y protección que permitan evitar que estos daños se vuelvan a producir. Además de la restauración del artesonado propiamente dicho, los estudios previos han determinado la necesidad de llevar a cabo un refuerzo estructural en todo el perímetro para garantizar un adecuado reparto de cargas sobre el muro. Igualmente, se repararán las grietas existentes derivadas, en su mayoría, de las deformaciones de la cubierta, interviniendo asimismo en esta para recuperarla y evitar nuevas filtraciones.
Uno de los mayores retos de la actuación es el acceso a los artesonados, situados a gran altura en un espacio abierto sin plantas intermedias. Para hacer frente a esta circunstancia, se prevé la instalación de un complejo sistema de andamiaje que permita el acceso seguro y controlado a todos los puntos de la armadura.
La restauración de los artesonados forma parte de las actuaciones para la conservación del monumento que coinciden con el centenario de la Exposición Iberoamericana de 1929.