El Museo de Bellas Artes de Sevilla renueva las salas de los siglos XIX y XX con diez nuevos lienzos
El Museo de Bellas Artes de Sevilla ha renovado las salas dedicadas a los siglos XIX y XX con la inclusión de diez nuevas obras dentro de la colección permanente, que corresponden a recientes adquisiciones, como el óleo ‘Procesión en el interior de la Catedral de Sevilla’ de Joaquín Domínguez Bécquer, y la exhibición de piezas de sus fondos que hacía años que no se mostraban al púbico o que lo hacen por primera vez, entre las que se cuentan pinturas de José Villegas Cordero y José García Ramos.
La nueva disposición de las salas, que se produce tras la clausura de la exposición temporal ‘Los Bécquer. Un linaje de artistas’, visitada por casi 125.000 personas, presenta, en la línea de lo que están planteando otras instituciones como el Museo del Prado, una disposición de las pinturas más agrupada, realizando un guiño historicista que se inspira en los salones decimonónicos y las colecciones nobiliarias. Como novedad, las salas mantienen el color de la muestra dedicada a los Bécquer.
Dicha ordenación de las obras de arte de los siglos XIX y XX ha permitido, por ejemplo, recuperar la concepción original como díptico de los lienzos de Manuel Cabral Bejarano ‘Baile en un salón’ (1860), que se incorpora a la colección permanente del Museo, y ‘Baile en una caseta de Feria’ (1860), que ya se exponía en la Sala XII.
También se propone una lectura agrupada de los retratos de Lucía Monti que ejecutó Villegas Cordero. Al ‘Retrato de Lucía Monti en negro’ (1890), que ya se podía disfrutar en esta sala, se suman ahora el ‘Retrato de Lucía Monti en blanco’ (1890) y otro ‘Retrato de Lucía Monti en negro’, realizado en 1914, veinticuatro años después que el primero, lo que permite ver tanto la evolución de la técnica desarrollada por el pintor como el devenir vital del personaje.
Entre las nuevas incorporaciones también sobresale ‘Procesión en el interior de la Catedral de Sevilla’ (1845), de Joaquín Domínguez Bécquer, adquisición de 2024 y restaurado para formar parte de la temporal dedicada a esa familia sevillana de artistas y que ahora pasa por primera vez a exponerse dentro de la colección permanente.
También a la Sala XII regresa, tras años en los almacenes del Museo de Bellas Artes de Sevilla, el ‘Retrato de señora de negro’ (1911), de José García Ramos, una obra que se aleja de la técnica más preciosista del pintor sevillano y en la que se abre a las influencias más europeas y en sintonía con las corrientes artísticas que se estaban desarrollando en la Francia de aquellos años. Además, se recupera para este espacio ‘Citando a banderillas’ (1895), lo que supone una renovación de las obras que se muestran de este artista sevillano.
De igual modo, vuelve también a las salas del Museo ‘El Abad’, del destacado pintor sevillano Virgilio Mattoni (1842-1923), al igual que retrato de Gustavo Adolfo Bécquer que realizó su hermano Valeriano y que se restauró para la exposición temporal sobre este linaje de artistas sevillanos.
Un nuevo cuadro Grosso para la colección
En la Sala XIII se expondrá por primera vez ‘Monja en el coro’, de Alfonso Grosso, tras haber sido depositado recientemente en la colección del Bellas Artes de Sevilla. También se podrá ver ‘Húngaras’, de José María Labrador, pieza que no se mostraba desde hacía años y que se mantendrá en esta sala hasta que finalice la restauración ‘Pareja de novios’ o ‘La riña’ (entre 1900-1910) de Luisa Puiggener, adquirido recientemente por la pinacoteca junto a otra obra de esta artista jerezana, ‘Consulta gratis’ (1904).
Finalmente, el Bellas Artes de Sevilla recupera ‘El gran cañón’ (1925), de José Arpa, tras las numerosas peticiones de los visitantes del museo para que regrese a las salas y que sustituirá a otra obra de este artista, ‘Chumberas en flor’ (1928).