Andalucía reclama en Bruselas financiación específica y suficiente para el futuro de la pesca
El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha defendido en Bruselas que el futuro marco financiero europeo mantenga una financiación específica, estable, visible y suficientemente dotada para la pesca y la acuicultura, que permita garantizar la supervivencia del sector.
Fernández-Pacheco ha trasladado esta posición al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, durante la reunión que ha mantenido junto a los responsables de Pesca de Islas Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana y Región de Murcia, para abordar las principales preocupaciones de la pesca mediterránea y las medidas que se aplicarán a la flota una vez termine el marco financiero actual en 2027.
Tras el encuentro, el consejero ha valorado la buena disposición mostrada por el comisario europeo. Así, Ramón Fernández-Pacheco ha confiado en que este diálogo se traduzca en avances de cara a las próximas decisiones europeas. "Confiamos en que este próximo mes de diciembre, cuando se establezcan las cuotas de pesca para el año 2027, los pescadores de Andalucía puedan tener de una vez por todas las noticias que se merecen", ha afirmado, al tiempo que ha asegurado que "Andalucía estará vigilante para que no se recorte ni un día de pesca".
Además, ha destacado además que Andalucía comparte con la Unión Europea los objetivos de sostenibilidad. "Tenemos que cuidar nuestros mares para cuidar a nuestros pescadores. Ese objetivo lo compartimos todos, pero hemos abordado los medios para conseguir ese fin", ha señalado.
Una financiación que llegue realmente a la pesca
La comunidad andaluza, como el resto de las del litoral mediterráneo español que han participado en la reunión, ha mostrado su preocupación ante la nueva arquitectura financiera planteada para el período 2028-2034, en la que el actual Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) dejaría de funcionar como fondo independiente para integrarse en un instrumento presupuestario más amplio.
La propuesta inicial contemplaba 2.000 millones de euros protegidos específicamente para pesca, cifra que la Comisión ha planteado posteriormente elevar hasta los 4.000 millones de euros. "La cuestión no es únicamente la cuantía, sino garantizar la estabilidad y visibilidad de estos recursos y que el dinero destinado a pesca llegue realmente al sector de la pesca", ha señalado el consejero.
"Las comunidades del mediterráneo defendamos que el futuro marco financiero mantenga una financiación específica, estable y suficientemente dotada para pesca y acuicultura", ha indicado, y ha explicado que estos recursos deben permitir "afrontar la modernización y descarbonización de la flota, impulsar el relevo generacional, apoyar la pesca artesanal, desarrollar la acuicultura, mejorar la comercialización y modernizar nuestras infraestructuras pesqueras", además de potenciar la economía azul.
Fernández-Pacheco ha advertido de que Europa no puede pedir una flota más sostenible, eficiente, digital y descarbonizada y, al mismo tiempo, debilitar los instrumentos financieros necesarios para conseguirlo.
Fernández-Pacheco ha recordado, en este sentido, que la flota pesquera andaluza tiene una antigüedad media de 32 años, lo que evidencia la necesidad de facilitar la renovación y modernización de las embarcaciones, mejorar la seguridad a bordo, avanzar en su digitalización e incorporar sistemas de propulsión más eficientes y artes más selectivas.
Asimismo, Andalucía ha situado también el relevo generacional entre los grandes desafíos que debe atender el futuro marco financiero, con medidas que faciliten la incorporación de jóvenes, la formación profesional y la transmisión de embarcaciones.
La Junta ha defendido también el mantenimiento del apoyo europeo a la pesca artesanal y a las comunidades costeras, así como a la acuicultura, la comercialización y la generación de mayor valor añadido para los productos pesqueros.
A ello se suma la necesidad de seguir modernizando las infraestructuras pesqueras, con inversiones en puertos, lonjas, cadena de frío, trazabilidad y valorización de productos y subproductos, y de aprovechar las oportunidades de la economía azul para generar innovación, diversificación, turismo pesquero y marinero, actividad y empleo en las comunidades costeras.
2027, un punto de inflexión para el Mediterráneo
La reunión ha servido también para abordar de forma conjunta las principales reivindicaciones de las cinco comunidades autónomas mediterráneas de cara a las oportunidades de pesca de 2027 y a la reforma del Plan Plurianual del Mediterráneo Occidental (MAP).
Andalucía ha defendido que 2027 debe marcar un punto de inflexión para la pesca mediterránea, después del "importante esfuerzo realizado por el sector" durante los últimos años a través de reducciones del esfuerzo pesquero, vedas, cierres, paradas temporales y medidas de selectividad.
En este sentido, el consejero ha insistido en la necesidad de revisar los criterios utilizados para determinar el esfuerzo pesquero. "Hemos hablado acerca de la necesidad de establecer otros criterios para la reducción de jornadas de pesca. No podemos perder ni un solo día de pesca más", ha afirmado.
Por ello, la comunidad andaluza reclama un escenario de estabilidad para la flota mientras se desarrolla la reforma del MAP y considera que no se pueden seguir aplicando como única respuesta nuevas reducciones automáticas de días de pesca.
La Junta apuesta por avanzar hacia un modelo más flexible y regionalizado, que incorpore indicadores económicos y sociales a las decisiones, y priorice alternativas basadas en la ciencia, la selectividad de los artes y la gestión espacial.
Una política pesquera más cercana al sector
Durante el encuentro en Bruselas, se ha abordado la necesidad de reforzar el papel de las regiones en la gestión pesquera y avanzar hacia una Política Pesquera Común más adaptada a las particularidades del Mediterráneo.
Desde Andalucía se ha defendido una regionalización efectiva de las decisiones, con mayor participación de las comunidades autónomas, los científicos y el propio sector, así como una aplicación más proporcionada y simplificada del Reglamento de Control.
En esta línea, Fernández-Pacheco ha defendido que "no se pide menos control, sino un control más inteligente, proporcionado y adaptado a la realidad de la pesca mediterránea", caracterizada mayoritariamente por pequeñas empresas familiares, tripulaciones reducidas y mareas de corta duración.