El PSOE-A ha denunciado con dureza las exigencias planteadas por Vox para la negociación de la gobernabilidad de la comunidad. Tras conocerse que la formación de extrema derecha reclama formalmente impedir que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) atienda a los migrantes en situación administrativa irregular, la vicesecretaria general y diputada electa, María Márquez, ha exigido a Moreno Bonilla una respuesta inmediata y pública: “Queremos preguntarle abiertamente a Moreno Bonilla: ¿está dispuesto a cambiar derechos humanos por su sillón?”.
La propuesta de vetar la asistencia en los hospitales públicos supone un ataque frontal a los valores democráticos más elementales. “¿Le va a pedir a los médicos que cuando una persona con la cabeza abierta o con un infarto llegue a un hospital de manera urgente le diga que en función de su piel o sus papeles no va a ser atendido?”, ha cuestionado Márquez, advirtiendo de que el PSOE-A no va a tolerar que se ponga en riesgo la dignidad de las personas ni el carácter universal de la sanidad pública andaluza. “¿Esa es la Andalucía del futuro que quiere usted para esta tierra?”, ha remarcado.
La diputada socialista achaca la actitud de Moreno Bonilla a su debilidad parlamentaria tras perder la mayoría absoluta en las últimas elecciones. Márquez critica que el líder del PP se haya “metido debajo de la cama” para evitar dar la cara mientras la extrema derecha le marca la agenda a través de los medios: “Como no descuelga el teléfono, pues ya está la extrema derecha comunicándose con el Partido Popular y con Moreno Bonilla a través de los medios de comunicación”.