PACMA reclama "un cambio urgente del modelo ambiental en Andalucía y propone medidas contra las macrogranjas y la contaminación"
El Partido Animalista PACMA ha presentado un programa electoral con un amplio paquete de propuestas medioambientales para Andalucía centradas en la transición energética sostenible, la lucha contra la contaminación, la protección de la fauna silvestre y el rechazo frontal a las macrogranjas y a los modelos de explotación intensiva.
Desde la formación política recuerdan que Andalucía cuenta con "unas condiciones excepcionales para liderar un modelo energético renovable" gracias a su elevado número de horas de sol y a sus recursos eólicos. “Las energías renovables son la única fuente capaz de garantizar un suministro sostenible y autosuficiente para la ciudadanía”, señalan desde PACMA, que apuesta por integrar estas tecnologías en el urbanismo, el transporte y la edificación, fomentando edificios de consumo "casi nulo" y el impulso del ferrocarril eléctrico y los vehículos eléctricos.
Estabilidad del sistema energético
PACMA advierte, además, de la necesidad de reforzar la estabilidad del sistema energético mediante inversiones en almacenamiento, digitalización y monitorización en tiempo real tras los recientes problemas registrados en la red eléctrica. “La transición ecológica debe hacerse con planificación y garantías para evitar futuros incidentes”, apuntan.
La formación política también pone el foco en la grave situación de la calidad del aire en Andalucía. "Más del 60% de la población andaluza respira aire contaminado por encima de los límites fijados por la Unión Europea para 2030". Por ello, reclaman un Plan Autonómico de Mejora de la Calidad del Aire que actúe sobre las principales fuentes de contaminación: combustibles fósiles, transporte motorizado, agricultura y ganadería intensivas y calefacción residencial.
Contra el actual modelo de explotación animal intensivo
En este sentido, el partido denuncia especialmente el impacto ambiental de las macrogranjas, señalando que Andalucía alberga dos de las explotaciones porcinas más contaminantes de España, ubicadas en la provincia de Granada. PACMA alerta de que estas instalaciones generan "enormes emisiones de metano y amoniaco, consumen cantidades masivas de agua y producen miles de toneladas de purines altamente contaminantes".
“La ganadería intensiva es incompatible con la protección del medio ambiente, el bienestar animal y la sostenibilidad hídrica”, sostienen desde la formación política. Entre las medidas propuestas destacan la paralización inmediata de nuevas autorizaciones y ampliaciones de explotaciones ganaderas industriales, la revisión de permisos ya concedidos, un mayor control e inspección de las instalaciones y la implantación de un impuesto climático vinculado a sus emisiones contaminantes.
PACMA también reclama actuaciones urgentes para proteger la fauna silvestre frente al impacto de carreteras, canales y otras infraestructuras que fragmentan los espacios naturales. El partido propone la instalación de ecoductos, pasos de fauna, barreras protectoras y sistemas de escape en balsas y canales de riego para evitar la muerte de millones de animales cada año.