Los bomberos de la provincia denuncian el cierre durante la mañana de los parques de Marchena, Arahal y Cantillana
Los bomberos de la provincia de Sevilla han denunciado que "miles de vecinos están desatendidos con un incendio en Cantillana donde el parque está inoperativo para incendios de viviendas". Argumentan que "esta mañana Cantillana, Arahal y Marchena han perdido protección inmediata mientras miles de vecinos dependen ahora de parques cada vez más alejados para cualquier incendio, accidente o emergencia grave".
Comunicado completo
HOY TRES PARQUES CERRADOS. ¿CUÁNTO MÁS TIEMPO PODEMOS SEGUIR ASÍ?
MILES DE VECINOS DESATENDIDOS Y UN INCENDIO EN CANTILLANA DONDE EL PARQUE ESTÁ INOPERATIVO PARA INCENDIOS DE VIVIENDAS.
Esta mañana : Cantillana, Arahal y Marchena han perdido protección inmediata mientras miles de vecinos dependen ahora de parques cada vez más alejados para cualquier incendio, accidente o emergencia grave.
Y lo más grave es que esta misma mañana se ha producido un incendio en Cantillana.
La realidad ya no es un debate político ni sindical.
Está ocurriendo ahora.
Mientras aumentan los tiempos de respuesta:
• Cantillana depende de La Rinconada, Santiponce, Carmona y Lora del Río
• Arahal depende de Utrera, Osuna, Carmona y Morón
• Marchena depende de Utrera, Osuna, Carmona y Lora del Río
Eso significa:
Más distancia.
Menos capacidad inmediata.
Parques sobrecargados cubriendo enormes zonas al mismo tiempo.
Y aun así, el Consorcio sigue evitando establecer un simple solape operativo que permitiría mantener abiertos los parques y cumplir la ley.
No se puede depender:
• de que un bombero tenga que desplazarse en su propio vehículo para cubrir un servicio,
• ni de jornadas de hasta 26 horas continuadas,
• ni de dotaciones mínimas insuficientes para intervenir con seguridad.
Además, no se puede intervenir en determinadas emergencias con solo 2 bomberos. ( Y algunos pretenden hasta poner en peligro a los bomberos ). 2 BOMBEROS NO RESCATAN, 2 BOMBEROS SE EXPONEN A LA MUERTE !
Eso compromete la seguridad de los propios intervinientes y de la ciudadanía.
La ley establece unos mínimos de seguridad y respuesta.
Y la ley no se negocia.
La ley se cumple.
Esto no trata de negociar con sindicatos.
Trata de proteger a los ciudadanos y garantizar que, cuando alguien llame al 112, exista una respuesta segura, suficiente y en tiempo razonable.
La pregunta ya no es si esto puede pasar.
La pregunta es:
¿Qué ocurrirá cuando el próximo incendio sea más grande?
¿O cuando haya varias emergencias al mismo tiempo?
Tres parques cerrados.
Miles de vecinos más expuestos.
Y cada minuto sigue contando.