CCOO pide a las empresas sevillanas que dejen de ponerse de perfil ante las escalofriantes cifras de muertes en el trabajo registradas en la provincia.
Y es que, en menos de año y medio, han fallecido 49 personas trabajadoras en territorio sevillano, lo que significa que, cada nueve días, muere un trabajador o trabajadora por ir a ganarse la vida.
Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que se conmemora este 28 de abril, CCOO ha representado hoy las ausencias de estas personas mediante una performance de sillas vacías que ha tenido lugar frente a la sede de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES).
Allí, el secretario general de CCOO de Sevilla, Carlos Aristu, y la secretaria de Salud Laboral de CCOO de Sevilla, Carmen Tirado, han reclamado al empresariado “que sus beneficios de récord se inviertan en seguridad y salud para proteger las vidas de sus trabajadores y trabajadoras”. No en vano, las empresas han registrado un récord histórico de recaudación de casi 8000 millones de euros, incrementando sus beneficios en un 11,3%.
Aristu ha señalado que “ya basta de que la gente vaya a trabajar y se juegue la vida y la salud en el trabajo. Hay un dato terrorífico: casi 10.000 personas fallecieron en 2025 en España por cáncer cuyo origen se relacionaba directamente con el lugar de trabajo o la exposición a agentes cancerígenos en su actividad laboral, pero las empresas solo declararon 119 partes, solo dos en Sevilla, invisibilizando una realidad que cuesta vidas. Hay muchísimos sectores, muchísimas empresas, en las que las mujeres y hombres que trabajan se ven expuestos de forma cotidiana a agentes cancerígenos y las empresas están obligadas a prevenir y proteger a estas personas. Y hoy estamos aquí frente a la Confederación de Empresarios de Sevilla para recordarles la obligación de cuidar lo más preciado que tienen: las mujeres y hombres trabajadoras que hacen posible que funcionen sus empresas”.
Por su parte, Tirado ha apostillado que “desde CCOO exigimos a las empresas de Sevilla ‘justicia distributiva’, ya que, a la vez que aumentan sus beneficios, se incrementan las sillas vacías en los hogares de la clase trabajadora. Tienen que invertir en seguridad y salud porque, frente a esos 8.000 millones de euros en beneficios, han faltado arneses, líneas de vida, anclajes, formaciones, recursos preventivos, planificación, coordinación y señalización de los trabajos que han acabado provocando la muerte de quienes estaban trabajando para generar esos beneficios”.
Por eso, CCOO ha insistido en que “el empresariado debe cumplir con sus responsabilidades y obligaciones en prevención de riesgos laborales y dejar de escatimar en la seguridad y salud de sus plantillas, porque mientras se llevan enormes beneficios, la clase trabajadora pierde la vida”.