El Consejo de Gobierno aprueba el decreto de evaluación del desempeño y carrera profesional

Tras acuerdo con todos los sindicatos, el texto fomenta la estabilidad de las plantillas en la Administración General y la mejora del servicio

El Consejo de Gobierno ha aprobado el decreto por el que se regulan la evaluación del desempeño y la carrera horizontal en la Administración General de la Junta de Andalucía, tras el acuerdo unánime de todos los sindicatos. De esta forma, los empleados públicos podrán promocionar sin tener que cambiar de puesto mediante el ascenso en un sistema de tramos previa valoración positiva, objetiva y reglada de un conjunto de factores; entre ellos, el resultado de una evaluación del desempeño.

De esta forma, a través del decreto se crean dos complementos retributivos vinculados a la evaluación del desempeño y a la carrera profesional, cuya implantación será progresiva hasta 2030. Con ello se fomenta la estabilidad de las plantillas y se garantiza un mejor servicio público al ciudadano.

Además de mejorar las condiciones laborales y salariales de los empleados públicos, el decreto permitirá contar con plantillas con menor movilidad y, por tanto, mayor experiencia en el puesto lo que redundará en la calidad del servicio; y fomentará la implicación y mejora continua para una administración orientada a resultados y a la excelencia en la atención a la ciudadanía. El texto crea así una hoja de ruta para transformar la administración pública desde dentro, contando con su principal valor que son los profesionales y con el objetivo de motivar su implicación, captar y mantener talento en aras de mejorar el servicio público.

Con este decreto se da cumplimiento a los acuerdos alcanzados en noviembre de 2025 tanto en Mesa General de Negociación Común del Personal Funcionario, Estatutario y Laboral de la Administración de la Junta de Andalucía, como en la Mesa Sectorial de la Administración General. Asimismo, se desarrolla la Ley de Función Pública de 2023 para regular el procedimiento técnico y objetivo de la evaluación del desempeño, garantizando la transparencia, imparcialidad, fiabilidad y adecuación a las funciones efectivamente desempeñadas, así como la participación y el derecho a la información de los empleados públicos.

Por otro lado, se contempla la autoevaluación con una doble validación y se crearán órganos técnicos de revisión cuyo informe será vinculante. Además, se conjuga tanto la evaluación individual de cada profesional como la valoración global de las unidades, reforzando la cooperación interna y la orientación al logro de los fines públicos. La evaluación positiva dará derecho a ascender en los tramos de la carrera profesional y a percibir el complemento retributivo anual vinculado a ésta. Ante un resultado negativo, se diseñará un Plan de Mejora Individual (PMI) concebido como una herramienta de apoyo y desarrollo profesional para el empleado público orientado a la mejora continua y no como un instrumento sancionador.

La carrera profesional horizontal será voluntaria, abierta, escalonada y de ascenso consecutivo, consolidable, progresiva y basada en méritos. El decreto contempla seis tramos (inicial, desarrollo, intermedio, avanzado, experto y superior) y fija un tiempo de permanencia mínima en cada tramo en aras de la estabilidad de los equipos profesionales. El paso de un tramo al siguiente requiere someterse a una evaluación y está vinculado a que la misma sea positiva y el complemento retributivo asignado a cada cuerpo y tramo se percibirá mensualmente y se consolida. Inicialmente, los actuales empleados públicos serán encuadrados en un tramo por el tiempo de servicio, pero, para subir de tramo, además de este criterio se tendrán en cuenta la formación, la innovación, la participación en la transferencia de conocimientos y la evaluación del desempeño.

El objetivo es que el progreso profesional de los empleados públicos no dependa únicamente de la provisión de puestos, sino de la acreditación de la competencia, el compromiso y la contribución al interés general de la ciudadanía. Así, se apoya en el capital humano para incrementar la eficacia organizativa y la calidad de los servicios públicos para consolidar una administración moderna, eficiente, transparente y plenamente comprometida con el ciudadano, creando así un nuevo contrato social entre la administración y su personal para prestar el mejor servicio público.

La evaluación del desempeño y la carrera horizontal se vinculan directamente con un reconocimiento retributivo según un sistema de competencias que permite identificar, acreditar y valorar el desarrollo profesional con instrumentos objetivos, procedimientos transparentes y el principio de equidad. Asimismo, incorpora los valores de integridad, profesionalidad y servicio público, teniendo en cuenta la perspectiva de género, la accesibilidad universal y la conciliación.

La implantación del sistema se realizará de forma progresiva entre 2026 y 2030 y en estrecha colaboración con el Instituto Andaluz de Administración Pública (IAAP), responsable de la gestión por competencias y de los programas de formación y acreditación profesional. Su aplicación será gradual, homogénea y sostenible para consolidar un modelo de evaluación maduro y adaptado a la diversidad funcional de la administración andaluza.

En cada consejería, agencia y organismo se crearán órganos técnicos de evaluación, revisión y seguimiento, de carácter colegiado y con la participación de las organizaciones sindicales representativas en la Mesa Sectorial, para garantizar la objetividad, la transparencia y la calidad técnica del proceso evaluador. Estarán presididos por los responsables en materia de personal de cada organismo e integrados por al menos tres miembros designados entre personal funcionario de carrera.

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