La Guardia Civil, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de La Puebla del Río, ha desplegado este 25 de marzo un amplio dispositivo para erradicar prácticas furtivas y proteger los ecosistemas de Villamanrique de la Condesa. La intervención se ha saldado con el arresto de una persona y la investigación de una segunda por graves delitos medioambientales tras inspeccionar varias fincas de la comarca de Sevilla.
Trampas mortales en el hábitat del felino
Durante la primera fase del operativo, los agentes localizaron en una parcela agrícola un total de 110 artes de captura ilegales. Estos sistemas no discriminatorios suponen un peligro crítico para la conservación del lince ibérico, una especie amenazada que tiene su hogar en este punto geográfico. La instalación masiva de estos elementos mermaba la fuente natural de alimento del animal y ponía en riesgo directo su supervivencia, lo que motivó la apertura de diligencias por atentar contra la fauna local.
Explotación clandestina y maltrato animal
La segunda etapa de la actuación condujo a los efectivos hasta una población limítrofe, donde hallaron unas instalaciones ocultas destinadas a la estabulación ganadera. Con el apoyo del personal de la Oficina Comarcal Agraria, los inspectores certificaron condiciones deplorables de bienestar animal, encontrando ejemplares enfermos y carentes de cualquier control sanitario o documentación oficial. El responsable de este recinto acabó arrestado por un delito continuado de maltrato.
Vertidos tóxicos y daños a terceros
Además de la lamentable situación de las reses, la finca clandestina generaba un fuerte impacto ecológico mediante vertidos contaminantes directos al subsuelo y una acumulación incontrolada de residuos sólidos. El deficiente estado de las instalaciones provocó que los animales rompieran los vallados y arrasaran las explotaciones agrícolas colindantes, originando cuantiosas pérdidas económicas. Todos los implicados ya se encuentran a disposición de la autoridad judicial competente.