La Subdelegación del Gobierno en Sevilla ha actualizado la situación hidrológica de la provincia tras las lluvias acumuladas de los últimos días, confirmando que once ríos permanecen en nivel rojo y otros cinco en nivel naranja, lo que obliga a mantener una vigilancia constante en numerosos municipios.
Ríos en nivel rojo y naranja
Según los datos facilitados, el nivel rojo afecta actualmente a tramos del río Genil en Écija, al río Corbones a su paso por Carmona, al río Guadaíra en Alcalá de Guadaíra y Arahal, así como a la Rivera de Huelva en Guillena y a la Rivera de Huesna en Villanueva del Río y Minas.
También se encuentran en rojo distintos tramos del Guadalquivir, en Cantillana y Lora del Río, además del Genil en el entorno del Judío, nuevamente en Écija.
En nivel naranja se sitúan el Guadiamar en Aznalcázar y Sanlúcar la Mayor, el Corbones en La Puebla de Cazalla, así como el Guadalquivir en Alcalá del Río y Sevilla. También permanece en naranja el Genil en El Villar, en el término municipal de Écija.
Presas con niveles elevados en la provincia
En cuanto a los embalses, cuatro presas se mantienen en nivel rojo, entre ellas Peñaflor, en el Guadalquivir a su paso por Peñaflor; la presa del Corbones en La Puebla de Cazalla; El Agrio, en Aznalcóllar; y La Torre del Águila, en el río Salado de Morón, dentro del término de Utrera.
En nivel naranja se encuentran Los Melonares, en el río Viar a la altura de El Pedroso; La Minilla, en El Garrobo; El Gergal, en Guillena; José Torán, en Lora del Río; y el contraembalse de Bermejales, en el río Cacín.
Por su parte, permanecen en nivel amarillo los embalses de Huesna, en El Pedroso; El Pintado, en Cazalla de la Sierra; y Cala, en el término de Guillena.
Vigilancia activa y llamamiento a la prudencia
Desde la Subdelegación del Gobierno se insiste en la necesidad de extremar la precaución, evitar acercarse a cauces y zonas inundables y seguir únicamente la información procedente de canales oficiales. La evolución de ríos y embalses continuará siendo evaluada de forma permanente ante la persistencia de suelos saturados y posibles nuevos episodios de lluvia.