El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha ratificado este 7 de abril las condenas de hasta 20 años de prisión para tres hermanos acusados de asesinar a un hombre tras prepararle una emboscada mortal en el barrio de Torreblanca, en Sevilla. Los magistrados han avalado íntegramente la sentencia previa de la Audiencia Provincial y el veredicto del jurado popular, que consideró probada la alevosía en un crimen originado por graves desavenencias en torno a la relación que mantenían dos jóvenes de las familias implicadas.
Emboscada mortal con armas de fuego
Tras una primera disputa verbal en la vivienda de los condenados, la víctima abandonó el lugar. Ante la sospecha de que regresaría, José Antonio y sus dos hermanos se concertaron para acabar con su vida. Para ello, hicieron acopio de una escopeta y una pistola, ambas sin licencia oficial. Cuando el agredido volvió a la calle conduciendo su vehículo y sin posibilidad de defensa al estar desarmado, dos de los acusados abrieron fuego desde el porche. El ataque, calificado de sorpresivo, se saldó con múltiples impactos de postas disparados a menos de diez metros de distancia.
Vínculo causal entre los disparos y la muerte
Uno de los ejes centrales de los recursos presentados por las defensas era intentar rebajar el delito a un homicidio en grado de tentativa. Argumentaban que el fallecimiento de la víctima, ocurrido el 31 de octubre de 2023, se debió a un cáncer de pulmón diagnosticado mientras permanecía en coma. Sin embargo, la sala ha sido contundente al rechazar esta hipótesis. Los graves daños provocados en el tórax derivaron en un desgarro de la arteria aorta y un estado vegetativo sostenido por soporte vital, una situación neurológica irreversible que fue consecuencia directa del tiroteo y que impidió cualquier tratamiento médico.
Condenas firmes y elevadas indemnizaciones
La resolución condena al principal autor de los disparos a 20 años de cárcel por asesinato y tenencia ilícita de armas, tras aplicar una leve atenuante por su confesión parcial. El segundo hermano, que participó activamente asumiendo el uso de las armas, afronta 17 años de prisión. El tercero, que vigiló desde la azotea y avisó de la llegada del coche, cumplirá siete años y siete meses como cómplice. En materia de responsabilidad civil, los tres penados deberán abonar de forma solidaria cantidades de hasta 150.000 euros para reparar el daño moral causado a los padres, la viuda y los seis hijos del fallecido.