Estas son las sugerencias de ACUPAMAR para el nuevo Plan de Ordenación Urbana de Marchena: Muralla, Santa Olalla, molinos...
ACUPAMAR registró el pasado 1 de julio un documento oficial de sugerencias dirigido a la alcaldesa del Ayuntamiento de Marchena y al equipo redactor del nuevo Plan de Ordenación Urbana con el objetivo de priorizar la recuperación integral de la Alcazaba, el yacimiento de El Lavadero y diversos bienes etnográficos locales que carecen de una protección urbanística específica.
Un plan especial para el conjunto histórico tras tres décadas sin completarse
El colectivo patrimonial expone que el Plan Especial del Conjunto Histórico Intramuro lleva vigente más de 30 años sin ejecutarse en su totalidad, por lo que reclama consensuar un calendario de actuaciones urgente. La propuesta ciudadana exige la rehabilitación completa de la muralla del recinto de la Alcazaba y la puesta en valor del tramo amurallado desde el torreón de El Tiro hasta el torreón de la Fuente de las Cadenas. Asimismo, solicita la convocatoria de un concurso de ideas para dinamizar de forma conjunta la Plaza Ducal y el antiguo convento de Capuchinos, además de un proyecto integral en la finca El Parque para consolidar su lienzo de muralla y transformarla en un jardín arqueológico de acceso público.
Gestiones prioritarias para El Lavadero y los molinos de aceite urbanos
La entidad insta al Consistorio a agilizar la declaración de Bien de Interés Cultural para el yacimiento de El Lavadero, empujando prospecciones con georradar mediante convenios con la Universidad de Sevilla en el Camino del Oro y el parque Chateaudun. En el ámbito etnográfico, Acupamar reclama la máxima protección para los tres únicos molinos aceiteros tradicionales que sobreviven en el casco urbano de Marchena de las más de dos docenas que operaban a mediados del siglo XX: el de la familia Sanz en la calle Niño de Marchena, el de Los Balliscos en la calle Vicente Bermúdez Coronel, y el molino Montoto en la intersección de las calles San Agustín y San Miguel.
Alerta por el estado de ruina del convento de Santa Olalla
La mayor preocupación fuera del entorno urbano se concentra en el yacimiento del convento de Santa Eulalia de Mérida, fundado en el año 1420 en la Hacienda de las Niñas. El documento advierte del grave riesgo de desprendimientos en sus muros y de la ausencia histórica de prospecciones arqueológicas debido a su ubicación en una propiedad privada. La asociación urge a catalogar de forma específica este enclave de origen romano y medieval en el planeamiento urbanístico, incluyendo la protección legal de su huerta perimetrada y de los restos de la iglesia para frenar su desaparición definitiva.