Podemos extraer dos grandes conclusiones de las distintas publicaciones que hemos tenido la oportunidad de realizar desde el nacimiento de este proyecto. En primer lugar, que nuestro municipio, Marchena, cuenta con uno de los conjuntos patrimoniales más importantes, e interesantes, de la provincia de Sevilla. En segundo lugar, que su estado de conservación es, cuanto menos, muy deficiente, y su mantenimiento, inexistente. Es por ello por lo que, desde Marchena Histórica, recibimos con gran alegría la aprobación, por parte de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Sevilla, del proyecto de ejecución para la restauración y puesta en valor de la muralla almohade y el Palacio Ducal.
No obstante, nuestro entusiasmo no impide que nos mostremos críticos ante la realidad, pues este proyecto, que solo el tiempo dirá cuándo, y cómo, se realizará, llega, a todas luces, tarde. En julio en 2022 se presentó en pleno municipal el proyecto de la Fase II de la Muralla, afirmándose desde el “excelentísimo” Ayuntamiento de Marchena, que el proyecto se llevaría adelante, con o sin subvenciones externas, y que se comenzaría a finales de 2023 o principios de 2024.
Naturalmente, eso no ha sucedido. Por un lado, porque resultaba necesaria la aprobación de la Conserjería de Cultura, y, por otro lado, porque las instituciones perdieron rápidamente el vigor y la preocupación por nuestro patrimonio que parecían poseer. Y es que el patrimonio, si no da rédito político, es invisible a ojos de la administración, como se aprecia en el caso de nuestra muralla.
En los últimos años solamente se ha asistido a la degradación acelerada de nuestra cerca, destacando sin duda alguna el tramo, no restaurado, de la carretera de los Poyetes, víctima de constantes desmoronamientos que han pasado desapercibidos a ojos de las instituciones. Parece que las instituciones competentes consideran que su la restauración es lo principal, cuando verdaderamente es la conservación y la preocupación por nuestro patrimonio lo que previene que este desaparezca del todo, ya que del polvo poco puede restaurarse.