Alcalá recupera la peana histórica de la Virgen del Águila Coronada
Alcalá de Guadaíra ha dado un paso fundamental en la preservación de su patrimonio histórico y artístico con la recuperación de la emblemática peana de la Virgen del Águila Coronada. Esta actuación ha sido posible gracias a las ayudas para la conservación de bienes muebles impulsadas por el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, permitiendo rescatar y poner en valor una pieza clave en la iconografía y la devoción de la patrona alcalareña.
ORIGEN, DISEÑO Y AUTORÍA: EL GENIO DE ILLANES Y GUZMÁN BEJARANO
La historia de esta singular pieza se remonta a la necesidad de renovar los enseres de la hermandad tras los trágicos sucesos de 1936. En aquel momento, la corporación encargó el diseño de una nueva peana procesional a Antonio Illanes Rodríguez, escultor y autor de la propia imagen de la Virgen del Águila.
Ideada y bocetada por Antonio Illanes para el paso procesional, Ejecutada materialmente por las manos del maestro Manuel Guzmán Bejarano. Tras ser sustituida en las procesiones por una pieza de orfebrería considerada más acorde con la línea estética del paso, la obra encontró su lugar en el presbiterio. Desde entonces, ha ejercido como peana de altar, integrándose estéticamente con el retablo neogótico histórico de 1910 —diseñado por el arquitecto José Espiau (construcción arquitectónica) y José Gestoso (grada cerámica)— y manteniéndose en el actual retablo instalado en 2025 tras el deterioro del anterior.
CARACTERÍSTICAS ICONOGRÁFICAS Y ESTÉTICAS
La pieza destaca por su originalidad y fuerza plástica dentro del patrimonio religioso andaluz. La peana representa un águila de grandes dimensiones que despliega sus alas para sostener una superficie dorada y policromada. Sobre su propio lomo descansa y se sustenta la imagen de la Sagrada Titular. La obra combina unos rasgos hieráticos pero de corte naturalista, cumpliendo hoy en día la función litúrgica de sustentar a la Virgen del Águila en su exposición al culto en el retablo principal del santuario.
El paso del tiempo, el uso litúrgico continuado en cultos y procesiones, y los materiales empleados en antiguas intervenciones habían mermado notablemente el estado de conservación de la obra, amenazando su perdurabilidad y distorsionando su lectura estética.
Para frenar este proceso de deterioro, los trabajos de restauración se han centrado en dos ejes principales: Estudio y consolidación del soporte: Se ha llevado a cabo un análisis exhaustivo para frenar los indicios de inestabilidad estructural, garantizando la seguridad de la pieza y evitando daños irreversibles. Recuperación del estrato pictórico: Se ha ejecutado una fijación integral de la policromía para detener la disgregación y pérdida de material cromático, devolviendo a la superficie dorada y policromada su esplendor original y su correcta lectura artística.
La alcaldesa de la Ciudad, Ana Isabel Jiménez, ha mostrado el firme compromiso del Gobierno municipal con arte religioso e histórico de la Ciudad, al mismo tiempo, que ha manifestado que "no sólo restauramos arte, sino los vínculos de Alcalá con su historia".