La devoción y el arte vuelven a darse la mano en las vísperas de las Fiestas Patronales. La Hermandad de Santa María del Águila Coronada, Patrona y Alcaldesa Perpetua de la ciudad, ha desvelado el diseño del que es ya su cuarto abanico conmemorativo, una pieza que promete convertirse en un objeto de deseo para los devotos y coleccionistas locales.
Como en ediciones anteriores, la Hermandad ha depositado su confianza en el talento local, encargando la obra al reconocido artista alcalareño Alejandro Clemente. Con su particular estilo y sensibilidad, Clemente ha capturado la esencia de la Virgen del Águila, logrando un diseño que aúna la tradición mariana con una estética fresca y renovada, ideal para el ambiente festivo del mes de agosto.
UN GESTO SOLIDARIO CON LA HISTORIA
Más allá de su valor artístico y su utilidad frente a las altas temperaturas veraniegas, este abanico tiene un trasfondo de suma importancia para el patrimonio de la Hermandad. Tal y como han comunicado desde la junta de gobierno, la totalidad de los beneficios obtenidos con la venta de estos ejemplares irá destinada a sufragar los trabajos del Manto de los Devotos, uno de los proyectos más ilusionantes y ambiciosos que la cofradía tiene entre manos en la actualidad.
Para todos aquellos que deseen colaborar con esta causa benéfica y hacerse con esta pieza de edición limitada, la Hermandad ha facilitado dos vías principales de compra: En el Santuario: Se pueden adquirir directamente en las dependencias de la Hermandad durante los horarios habituales de apertura. Comercios colaboradores: Diversos establecimientos del centro y zonas comerciales de la ciudad se han sumado a la iniciativa, poniendo el abanico a disposición de los vecinos.
El precio de venta se ha fijado en 10 euros, una cifra simbólica que permite que la contribución al proyecto del Manto sea accesible para todos los alcalareños que deseen aportar su granito de arena.
Con esta presentación, la Hermandad del Águila marca el inicio de la cuenta atrás para los días grandes de la ciudad, invitando a todos a portar este abanico como símbolo de identidad, fe y compromiso con el patrimonio devocional de Alcalá de Guadaíra.