Detenido el conductor que huyó tras atropellar mortalmente a una persona en la A-4 a la altura de Carmona
La Guardia Civil ha detenido al conductor de una furgoneta como presunto autor de los delitos de homicidio por imprudencia y abandono del lugar del accidente, tras un atropello mortal ocurrido el pasado 18 de agosto en la autovía A-4, en el término municipal y partido judicial de Carmona.
El peatón se encontraba cambiando una rueda pinchada de su vehículo cuando fue atropellado. El conductor del vehículo causante se ausentó del lugar del siniestro y, inicialmente, se desconocían datos sobre el automóvil implicado.
Investigación del siniestro
Las pesquisas fueron realizadas por el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) del Sector de Tráfico de Andalucía, junto al Equipo de Siniestros Viales del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Sevilla.
El estudio y análisis de los escasos restos encontrados en el lugar del accidente permitió identificar la marca y el modelo del vehículo implicado.
Las posteriores inspecciones y verificaciones realizadas por los agentes culminaron con la localización del vehículo relacionado con el siniestro y la detención de su conductor.
La furgoneta presentaba daños compatibles con el atropello mortal del peatón.
Puesto a disposición judicial
Tras el análisis de los hechos, los investigadores pudieron identificar a la persona que conducía el vehículo en el momento del atropello.
El detenido fue puesto a disposición judicial como presunto autor de los delitos de homicidio por imprudencia, recogido en el artículo 142 del Código Penal, y abandono del lugar del accidente, contemplado en el artículo 382 bis.1.
El delito de homicidio por imprudencia contempla penas de prisión de uno a cuatro años y privación del derecho a conducir de uno a seis años. Por su parte, el abandono del lugar del accidente contempla penas de prisión de seis meses a cuatro años y prohibición del derecho a conducir durante un periodo de uno a cuatro años.
Obligación de permanecer en el lugar
La Guardia Civil recuerda que abandonar el lugar de un siniestro constituye un delito y supone una conducta especialmente grave, al dejar desamparadas a las víctimas y dificultar la atención inmediata.
Asimismo, todo conductor implicado en un siniestro vial tiene la obligación legal de detenerse, permanecer en el lugar y colaborar con los servicios de emergencia y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.