El Sindicato Médico de Sevilla ha denunciado y condenado la agresión verbal sufrida el pasado 4 de septiembre por una pediatra del Centro de Salud de San Hilario mientras desarrollaba su actividad asistencial.
Los hechos tuvieron lugar durante una consulta en horario de mañana. La madre de una paciente manifestó su desacuerdo con las actuaciones propuestas por la facultativa para abordar los síntomas que presentaba la menor.
Insultos a la salida de la consulta
Según el Sindicato Médico de Sevilla, la pediatra explicó las medidas indicadas y los pasos que debían seguirse, pero la usuaria fue elevando progresivamente el tono.
La situación terminó en la puerta de la consulta, donde la madre increpó e insultó a la profesional y la calificó de "racista" y "sinvergüenza".
El sindicato señala que discrepar de una decisión clínica forma parte de la relación asistencial, pero considera que los insultos, la intimidación y las descalificaciones hacia los profesionales sanitarios no son aceptables.
La facultativa prepara la denuncia
La pediatra ha comunicado formalmente lo sucedido y se encuentra pendiente de interponer la correspondiente denuncia. Mientras tanto, el Sindicato Médico de Sevilla asegura que le está proporcionando asesoramiento y respaldo durante el proceso.
La organización sitúa este episodio dentro de la sucesión de agresiones que, según denuncia, se vienen produciendo contra profesionales sanitarios y reclama que la violencia verbal no se considere una circunstancia habitual del ejercicio de la profesión.
Reclamación al Servicio Andaluz de Salud
El Sindicato Médico de Sevilla recuerda que el Servicio Andaluz de Salud, como empleador, debe prevenir estos riesgos, proteger a sus trabajadores y ofrecer una respuesta institucional ante las agresiones.
La organización reclama que, además del registro de los incidentes, se acompañe a los profesionales afectados, se facilite la presentación de denuncias y se actúe ante quienes superen los límites de respeto en la relación asistencial.
El sindicato también anima a los profesionales sanitarios a comunicar y denunciar todas las agresiones, incluidas las verbales, con el objetivo de visibilizar el problema y reclamar medidas para combatirlo.