La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas y mantiene investigadas a otras tres por saquear plantas fotovoltaicas en la provincia de Sevilla, tras incautarse de dos toneladas de cobre y 250 kilos de cable solar estañado el 20 de julio.
Un quebranto económico millonario
Los arrestados actuaban como una organización criminal dedicada a la sustracción masiva de material eléctrico en infraestructuras renovables. La pericial de las firmas afectadas fija los daños e instalaciones destruidas en más de 303.000 euros.
El recuento oficial de la investigación confirma el expolio de 111.266 metros de cableado solar y 2.410 metros de línea de tierra en diversos recintos.
Vigilancias e interceptación del botín
Las denuncias por la rotura de vallas y el corte sistemático de tendidos activaron inspecciones en chatarrerías y centros de reciclaje. Los agentes interceptaron al grupo justo cuando pretendía comercializar dos toneladas de metal ya limpio.
El modus operandi exigía actuar de noche, inutilizar las alarmas, cortar el cableado y pelarlo en zonas aisladas para elevar su valor de venta.
Coacciones y prisión provisional
La vertiente violentaba del entramado afloró al detectarse amenazas de muerte e irrupción en la vivienda de uno de los miembros para obligarle a asumir la culpa en exclusiva.
El Juzgado ha decretado el ingreso en prisión provisional para dos de los cuatro arrestados principales por delitos de robo con fuerza, pertenencia a grupo criminal y coacciones.