500 años sin Juan Sebastián Elcano: el rastro del marino en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla
El Archivo Histórico Provincial de Sevilla, dependiente de la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, custodia entre sus fondos valiosos documentos relacionados con Juan Sebastián Elcano, el marino que capitaneó la nave que dio la primera vuelta al mundo, de cuyo fallecimiento en aguas del Pacífico se cumplen hoy, 4 de agosto, 500 años.
En concreto, el archivo posee entre sus registros las disposiciones personales y económicas adoptadas, y rubricadas, por el propio Elcano, el 1 de agosto de 1519, pocos días antes de la salida de la Armada de la Especiería. Cuenta también con dos documentos relativos a la compraventa de la nao ‘Victoria’: una declaración fechada en 1518 acerca de la adquisición de la embarcación para formar parte de la citada expedición al Maluco, así como con una escritura, de febrero de 1523, que detalla la venta en pública almoneda (subasta) de la embarcación tras culminar la primera circunnavegación de la Tierra y haber regresado a Sevilla.
Todos ellos pueden verse, desde hoy y hasta finales de septiembre, en una muestra temporal organizada por el propio Archivo Histórico Provincial de Sevilla que, además, exhibe otras reproducciones de documentos y mapas relevantes de la expedición, procedentes de otros centros documentales.
“En medio del océano Pacífico, el 4 de agosto de 1526, embarcado en una nueva expedición a las Islas de las Especias, fallecía el capitán Juan Sebastián Elcano, cuya titánica gesta al completar la primera circunnavegación de la Tierra le ha hecho merecedor para siempre de un lugar muy destacado en los anales de nuestra historia”, ha recordado la consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo.
En esta fecha tan señalada, la consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte ha querido destacar la existencia en los archivos andaluces de documentación “fundamental para investigar, preservar y honrar la memoria y el legado de este grupo de intrépidos y heroicos marinos” que, durante casi tres años, entre 1519 y 1522, recorrieron una travesía de más 85.000 kilómetros, “atravesando tres océanos para dar por vez primera la vuelta al mundo”.
En este sentido, es muy destacable el registro con el poder otorgado por Elcano el 1 de agosto de 1519, sólo nueve días antes de la partida desde Sevilla de la expedición que iba rumbo a la Especiería. En este escrito, atesorado por el Archivo Histórico Provincial de Sevilla, el marino vasco se identifica como maestre de la nao ‘Concepción’, una de las cinco naves de las que constaba la Armada del Maluco y la primera en la que embarcó Elcano. Una nao que, sin embargo, fue destruida en mayo de 1521, después de las pérdidas humanas sufridas en Filipinas, al no quedar tripulantes suficientes para gobernar las tres embarcaciones que entonces permanecían en la expedición.
Esta escritura se conserva en el fondo de Protocolos Notariales del Archivo Histórico Provincial de Sevilla, con la signatura 4896P, folios 7v-8v, Oficio 7, libro 2º. En ella, Elcano otorga poder a Juan de Acurio, contramaestre de la nave; a Domingo de Irarza, carpintero; a sus hermanos Sebastián y Domingo del Cano, y al mercader sevillano Francisco de Santa Cruz, autorizándoles para reclamar y cobrar en su nombre las cantidades que se le adeudaran por el sueldo fijado por el rey para el viaje, así como por contratos, fletes y mercancías cargadas en la nave. El documento conserva, además, la firma de Juan Sebastián Elcano.
Adquisición y subasta de la nao ‘Victoria’
Asimismo, el Archivo Histórico Provincial de Sevilla custodia y exhibe dos documentos muy relevantes con datos sobre la adquisición y la venta posterior de la nao ‘Victoria’. En aquella época, para organizar expediciones de esta naturaleza, la Corona recurría habitualmente a la adquisición, fletamento o toma para su servicio de embarcaciones privadas para ponerlas a su servicio durante el tiempo que se considerasen útiles, siendo vendidas después. De este modo, las cinco naves que integraron la famosa expedición de la Especiería fueron adquiridas a diversos armadores. Desafortunadamente, el histórico logro de la nao ‘Victoria’ no le libró del destino previsto para estos barcos, siendo revendida por la Corona una vez regresó maltrecha al puerto de Sevilla tres la dura travesía de 1.084 días de duración.
Así se refleja en la declaración otorgada por Pedro de Arizmendi el 23 de septiembre de 1518 (signatura 9124P, folios 316r-317r), que atestigua la adquisición forzosa para el servicio de la Corona de una nao de su propiedad, para convertirla en la famosa nao ‘Victoria’. En ella, Pedro de Arizmendi, actuando también en nombre de su padre, Domingo de Apallúa, declara haber recibido de la Casa de la Contratación 800 ducados de oro por la nao ‘Santa María’, posteriormente denominada ‘Victoria’. La nave había sido tomada para incorporarla a la armada que se preparaba bajo el mando de Fernando de Magallanes y Rui Faleiro. El documento deja constancia de su valoración y de que la adquisición se produjo contra la voluntad inicial de sus propietarios, que afirmaban haber pagado por ella un precio mayor, y tenerla ya comprometida para otros viajes comerciales.
Un segundo documento del Archivo Histórico Provincial de Sevilla hace alusión al triste final de la ‘Victoria’, vendida en almoneda (subasta), entre los días 16 y 27 de febrero de 1523. Se trata del documento con signatura 19927P, folios 156v-160v, Oficio 5, libro 1.º, si bien el cuadernillo con este documento fue extraído posteriormente, de tal modo que en la actualidad se conserva como Colección CELOMAR, pieza 12.
El documento refleja que la citada almoneda o subasta de la nao ‘Victoria’ comenzó el 16 de febrero en las gradas de la catedral de Sevilla. La nave, que se encontraba en el río Guadalquivir, se ofrecía con su barca, jarcia, aparejos y un inventario detallado de velas, instrumentos de navegación, artillería, armas y otros pertrechos. Tras varias jornadas de pujas, fue rematada el 26 de febrero por Fernando de Zuazo, administrador de los bienes del mercader genovés Esteban Centurión, por 285 ducados de oro, y la venta quedó formalizada el día 27.
La escritura incorpora también una real cédula de 20 de diciembre de 1522 en la que se identifica expresamente a la ‘Victoria’ como la nao que había regresado de la Especiería cargada de clavo y de la que había venido como capitán Juan Sebastián Elcano. Es, por tanto, un documento de gran interés para explicar el destino de la nave pocos meses después de culminar la primera vuelta al mundo.
Tras ser vendida y pasar a manos privadas, la nao ‘Victoria’’, reina indiscutible de la Armada de la Especiería, no volvió a surcar el Pacífico, o mar del Sur, sino que, según las fuentes de la época, fue destinada a viajes a las Indias a través del Atlántico, realizando, al menos por dos veces, singladuras hasta Santo Domingo, perdiéndose para siempre en su regreso a Sevilla en el segundo de estos viajes.
La muerte de Elcano
Tres años después de haber capitaneado con éxito la nao ‘Victoria’ y regresado a Sevilla con 18 supervivientes a bordo y un rico cargamento de especias en su bodega, Juan Sebastián Elcano (Guetaria, 1476-Océano Pacífico, 1526), que había obtenido un amplio reconocimiento de Carlos V por su gesta, volvió a embarcarse en una nueva expedición al Maluco. Se trataba de la expedición Loaysa, la segunda enviada por Carlos V a las islas de las Especias, con objeto, en esta ocasión, de consolidar los descubrimientos del Maluco.
Compuesta por siete barcos y 450 hombres, esta armada partió de La Coruña el 24 de julio de 1525, con el comendador García Jofré de Loaysa en el puesto de capitán general y Juan Sebastián Elcano como piloto mayor de la nao ‘Sancti Spiritus’. Sin embargo, la expedición sufrió naufragios, enfermedades y la dispersión de sus naves, de tal modo que únicamente la capitana llegó finalmente a las Molucas, quedando allí inservible.
Elcano, como la gran mayoría de los tripulantes, no consiguió sobrevivir a las enormes vicisitudes del trayecto, muriendo el 4 de agosto de 1526 en medio del Océano Pacífico, posiblemente a consecuencia de la ingesta de un pez (probablemente una barracuda), siendo su cuerpo arrojado al mar como era costumbre entre la marinería.
La exposición
La exposición conmemorativa del 500 aniversario de la muerte de Elcano podrá visitarse en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla del 4 de agosto al 30 de septiembre, en horario de 9:00 a 14:00 horas. Reúne los tres documentos originales conservados en el centro vinculados a Juan Sebastián Elcano y a la nao ‘Victoria’.
La muestra se completa con facsímiles de documentos custodiados por otros archivos, como la relación de tripulantes de la armada de la Especiería en 1519; el testamento otorgado por Elcano el 26 de julio de 1526 a bordo de otra nao denominada también ‘Victoria’; de la carta escrita en Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522, en la que relató las incidencias de la expedición; y la carta en la que solicitó mercedes a Carlos I y comunicó su llegada, con la respuesta del secretario Francisco de los Cobos anotada al margen.
Se exhiben, asimismo, el mapa de Asia del Theatrum Orbis Terrarum de Abraham Ortelius, de 1570, y el planisferio elaborado por Diego Ribero en Sevilla en 1529, sobre el que se representa la ruta de la circunnavegación conforme a la hipótesis de Tomás Mazón, junto con otras reproducciones cartográficas, vistas históricas de Sevilla y recursos artísticos y escenográficos relacionados con Elcano y la nao Victoria.