Condenado a cárcel por agredir sexualmente a su sobrina en Sevilla

Tribunal Superior de Justicia de Andalucía
La justicia ratifica el castigo de un año y nueve meses de cárcel para un hombre que realizó tocamientos a una adolescente durante varios veranos consecutivos y mientras la joven pernoctaba en su domicilio cercano al centro escolar

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha ratificado la condena dictada por la Audiencia Provincial de Sevilla contra un hombre por un delito continuado de agresión sexual sobre una menor de 16 años. Los magistrados han desestimado el recurso de apelación de la defensa y confirman la pena de un año y nueve meses de prisión, además de ocho años de inhabilitación para trabajar con menores y seis años de libertad vigilada. Los graves episodios, juzgados de forma definitiva este 20 de mayo, ocurrieron de forma reiterada en la provincia de Sevilla entre los años 2016 y 2020, periodo en el que el acusado aprovechó la confianza familiar para realizar actos libidinosos sobre la sobrina de su esposa, nacida el 2 de octubre de 2006.

Abusos reiterados en el ámbito doméstico

Los episodios de acoso se produjeron de manera continuada en el propio entorno de confianza de la víctima. Durante los veranos comprendidos entre 2016 y 2019, el condenado se aprovechaba de los momentos en los que se quedaba a solas con la niña en la piscina de la vivienda de un familiar. Estando bajo el agua, la agarraba por las caderas y la atraía hacia sí para rozar sus genitales contra el cuerpo de la menor. La víctima, cohibida por la perturbadora situación, optó por guardar silencio ante sus mayores en aquel periodo, limitándose a adoptar una actitud esquiva para rehuir el contacto constante con su agresor.

Tocamientos de madrugada y confesión

El episodio definitivo tuvo lugar entre los meses de enero y febrero de 2020. Por aquellas fechas, la adolescente acudía con asiduidad a dormir a la casa del acusado debido a la proximidad del inmueble con el instituto 'López de Arenas', donde cursaba sus estudios secundarios junto a su prima. Entre las tres y las cinco de la madrugada, el hombre se acercó al sofá donde ambas jóvenes descansaban y comenzó a tocar los genitales de la víctima por encima de la ropa de dormir. Al despertarse la menor sobresaltada, el agresor fingió buscar unas llaves. Tras este último suceso, la chica despertó a su familiar y confesó los abusos sufridos.

Credibilidad del testimonio y responsabilidad civil

Las pruebas practicadas durante el procedimiento han resultado esenciales para desvirtuar la presunción de inocencia. Los peritajes psicológicos, amparados en la metodología forense del siglo XXI, confirmaron la plena solidez del testimonio de la adolescente. A la verosimilitud del relato se sumó la declaración de la madre de la víctima, quien reveló haber sufrido acosos idénticos por parte del mismo hombre en el pasado. De forma previa al inicio del juicio, el acusado consignó el 100% del dinero exigido por la acusación, procediendo a abonar 6.000 euros para satisfacer la responsabilidad civil, un pago económico que derivó en la aplicación de una atenuante muy cualificada por reparación del daño.

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