Dos viviendas fortificadas y conectadas ocultaban en el barrio de Padre Pío en Sevilla una producción continua de marihuana

La operación Cañebolo permitió intervenir además 35 kilos de cogollos en un complejo del barrio de Padre Pío preparado para mantener distintas fases del cultivo durante todo el año

Agentes de la Policía Nacional han desmantelado en Sevilla un complejo clandestino dedicado a la producción y distribución de marihuana con destino al mercado europeo. La operación Cañebolo se ha saldado con tres personas detenidas y la intervención de cerca de 7.000 plantas de marihuana y unos 35 kilos de cogollos.

La investigación permitió localizar en el barrio de Padre Pío dos inmuebles colindantes que eran utilizados conjuntamente para desarrollar una infraestructura destinada al cultivo intensivo de marihuana.

Los accesos a ambas viviendas contaban con importantes medidas de fortificación y protección. Además, los investigadores descubrieron que los dos inmuebles estaban conectados clandestinamente mediante una abertura de grandes dimensiones practicada en una de las paredes.

Esta conexión permitía a los responsables desplazarse entre las viviendas y trasladar la mercancía sin necesidad de salir al exterior.

Un cultivo preparado para funcionar todo el año

Durante los registros, los agentes comprobaron que las instalaciones estaban organizadas en diferentes espacios correspondientes a las distintas fases del proceso de producción.

Una de las zonas estaba destinada a la germinación, el mantenimiento de plantas incipientes y los esquejes, lo que permitía mantener una rotación constante del cultivo.

Otra de las estancias albergaba plantas en fase de desarrollo, con ejemplares que alcanzaban aproximadamente un metro de altura.

El complejo disponía además de una zona específica para el secado y envasado de la marihuana, donde fueron localizados los aproximadamente 35 kilos de cogollos intervenidos.

Según la investigación policial, una vez procesada y envasada, la droga estaba destinada a ser distribuida en terceros países europeos.

Un enganche ilegal a la red eléctrica

Los investigadores también detectaron un enganche ilegal a la red eléctrica, utilizado para suministrar la elevada cantidad de energía necesaria para mantener los sistemas de iluminación y ventilación empleados en las instalaciones.

La infraestructura encontrada evidenciaba una organización destinada a mantener de forma continuada las diferentes etapas del cultivo, desde la germinación hasta el procesamiento de la sustancia.

Tres personas detenidas

La operación se ha saldado con la intervención de cerca de 7.000 plantas de marihuana y unos 35 kilogramos de cogollos, además de la detención de tres personas.

Los arrestados están considerados presuntos responsables de delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico.

Los tres detenidos han sido puestos a disposición de la autoridad judicial tras la actuación desarrollada por la Policía Nacional.

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