La Junta incorpora la pintura social al Bellas Artes de Sevilla con el lienzo más relevante de Alpériz
La Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte ha adquirido para el Museo de Bellas Artes de Sevilla el lienzo de Nicolás Alpériz titulado ‘La deshonrada’ (1899), uno de los escasos ejemplos de arte social de la pintura sevillana de entre siglos, más volcada entre finales del XIX y comienzos del XX hacia lo pintoresco y lo folclórico que al realismo.
La consejera Patricia del Pozo ha señalado que “la pintura ‘La deshonrada’ es una obra singular dentro de la producción de Alpériz por su temática poco frecuente, su inusual formato y la gran relevancia dentro de su carrera, dado el éxito cosechado en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1899 y también, al parecer, en la Exposición Universal de París de 1900”.
Nicolás Jiménez Alpériz (Sevilla, 1865-1928), uno de los más destacados pintores de su generación, plasmó en este lienzo el momento en el que una joven soltera aparece ante sus padres con un hijo en brazos, escenificando tanto el drama que para los progenitores supone la pérdida de la honra de la hija como la desesperación de la muchacha al encontrarse en tal situación.
La escena sucede en un interior doméstico, amueblado de forma sencilla, dejando constancia de la modesta situación social de la familia. El pintor recurre en esta obra de grandes dimensiones (206 x 300 centímetros) a una efectista iluminación, que enfatiza o refuerza el drama familiar, y que entra en la estancia a través de una ventana situada a la izquierda.
‘La deshonrada’ ofrece un interesante ejemplo de una temática próxima al realismo social, género del que hay escasa representación de este periodo en el Bellas Artes de Sevilla y, por lo general, dulcificado por cierto pintoresquismo o costumbrismo. El ejemplo más elocuente es el cuadro ‘Las cigarreras’ de Gonzalo Bilbao, que integra la referencia al duro trabajo femenino en la fábrica con el mito de Carmen.
Con esta adquisición, la Junta de Andalucía amplía además la representación de obras de Nicolás Alpériz en las colecciones del Bellas Artes sevillano, que ya conserva cinco de sus obras, entre ellas su ‘Vista de Sevilla’, su mejor paisaje, y por otra, ‘Cuento de brujas’, uno de sus lienzos costumbristas más reconocidos. El resto de obras pertenece al género del retrato, entre los que destaca su propio autorretrato.
La adquisición de ‘La deshonrada’ se suma a la reciente incorporación de dos obras de la pintora Luisa Puiggener (Jerez de la Frontera, 1867- Sevilla, 1921), relevante artista que trabajó en Sevilla en las dos primeras décadas del siglo XX. En concreto, los lienzos ‘Consulta gratis’ (1904), inscrito en la temática del realismo social, y ‘Riña’ (hacia 1900-1910), de género costumbrista.
La trayectoria de Nicolás Jiménez Alpériz
Alpériz es uno de los más destacados pintores sevillanos de la generación de entre siglos. De origen modesto, consiguió acceder a una formación de la mano de profesores ilustres como Eduardo Cano o José Jiménez Aranda. Tuvo una decidida voluntad de dedicarse a la pintura que, en cambio, no fue recompensada con grandes éxitos ni con una prosperidad económica.
Su casi siempre modesta situación no le permitió acometer grandes empresas artísticas. Muy posiblemente, la mayor de ellas fue el lienzo La deshonrada. Una buena parte de su producción está centrada en obras de temática costumbrista en formato reducido. También practicó más puntualmente otros géneros, con excelentes resultados, como el retrato y el paisaje, género quizá en donde se encuentran algunas de sus mejores obras.
Con unos inicios difíciles y unos años finales en los que se mantiene activo gracias a algún mecenas, su mayor éxito profesional lo obtuvo con ‘La deshonrada’ con el que participó en Madrid en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1899 y, según algunas monografías, también en la Exposición Universal de París de 1900, donde habría obtenido el primer premio.