La Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con sede de referencia en Sevilla, ha lanzado un aviso formal sobre la proliferación de escritos judiciales redactados mediante inteligencia artificial cuya apariencia formal oculta una falta de contenido legal efectivo. El órgano judicial aclara que el empleo de estas soluciones digitales resulta plenamente legítimo como apoyo técnico, aunque advierte de que el exceso de formulaciones automatizadas genera documentos extensos, redundantes y con escasa eficacia para convencer a los magistrados.
La eficacia argumentativa frente al automatismo
El tribunal subraya que el uso profesional de estas plataformas ayuda a afilar y organizar las discrepancias con las resoluciones previas, lo que fuerza a la propia justicia a motivar de forma más exigente sus respuestas. No obstante, los jueces detectan con frecuencia creciente que la fascinación por la soltura discursiva de estos programas deriva en textos salpicados de frases elaboradas pero desconectadas del objeto real del litigio.
Responsabilidad profesional y patrones identificables
Aunque la investigación sobre el origen del escrito carece de relevancia procesal porque cada letrado asume el contenido de forma personal, la resolución remarca que existen sesgos expresivos fácilmente reconocibles. La sala señala que una redacción directa y personalizada reduciría a la mitad la extensión de muchos recursos, evitando argumentaciones circulares, enfatizaciones innecesarias y sofismas que entorpecen la labor jurisprudencial en Sevilla.