La alcaldesa de Marchena vincula el aumento de basura y enseres en la calle con intereses de cara a las elecciones: "Qué casualidad"
El Ayuntamiento de Marchena ha recepcionado de manera oficial este martes 26 de mayo dos nuevos vehículos destinados a la limpieza pública y la recogida de residuos sólidos urbanos frente a la sede de SODEMAR. La adquisición, que ha supuesto un desembolso global de 484.900 euros, consta de una barredora de alta gama y un camión recolector que sustituirán a la maquinaria más deteriorada. La presentación ha quedado marcada por la denuncia de la alcaldesa, María del Mar Romero, quien ha relacionado el repunte de los actos incívicos, como la proliferación de basura y enseres en días que no son los correctos, con la cercanía del periodo electoral.
Sospechas de sabotaje en las calles
La regidora local ha mostrado su indignación ante el abandono sistemático de muebles y escombros en la vía pública, un fenómeno que asegura que se repite de forma periódica y que suele denunciar en redes sociales. "Es curioso que de cara ya a un año electoral siempre vemos que en los últimos años, sin explicárnoslo muy bien, proliferan los usos contrarios a la norma, tanto de las papeleras como de los contenedores", ha afirmado María del Mar Romero. "Nos encontramos los barrios llenos de enseres, colchones, y pensamos que qué casualidad que a un año electoral estas conductas se proliferan", lamenta.
Calendario y ordenanza de recogida
Para intentar frenar el deterioro de la imagen urbana, la administración local insiste en que los ciudadanos deben cumplir estrictamente la normativa vigente y utilizar el punto limpio o los canales establecidos. "No puedo dejar este momento para pedir la colaboración ciudadana una vez más para que se utilicen convenientemente los contenedores, que depositemos los enseres en los contenedores los días cinco y 20 de cada mes y no ningún otro día", ha subrayado la alcaldesa de Marchena. La mandataria ha defendido además la gestión económica del servicio, recordando que el equipo de Gobierno bajó la tasa de basura que cobra el consistorio de 21 euros a una cantidad de cinco euros al semestre, una cifra que define como simbólica frente al coste real de los trabajadores y la flota.
Denuncias vecinales frente a las cámaras
El Consistorio descarta la vigilancia tecnológica de los puntos de recogida por motivos presupuestarios y de viabilidad. "Es imposible poner cámaras en cada punto de contenedores. No me digáis que ponga cámaras en los contenedores porque es imposible, técnica y económicamente inviable", ha aseverado la dirigente. Por ello, el ejecutivo local reclama que los residentes actúen de forma activa anotando las matrículas de los vehículos sospechosos: "Cuando veamos una furgoneta que para y vemos que tira y le podemos coger la matrícula, por favor, cojámosla. Si vemos quién es y conocemos dónde vive, por favor, denunciémoslo".