La alcaldesa de Marchena, María del Mar Romero, ha mostrado su profunda indignación ante el incremento de conductas incívicas relacionadas con el depósito de residuos en el municipio. A través de una contundente denuncia pública, la primera edil ha calificado la situación de "tercermundista" tras localizar numerosos puntos donde se acumulan desperdicios alimentarios, muebles y bolsas de basura fuera de los contenedores. Romero ha señalado directamente la "falta de civismo" de una minoría que impide mantener el pueblo en condiciones óptimas de salubridad.
Impacto en las barriadas
La regidora ha subrayado que los principales perjudicados por estas conductas son los propios barrios y el vecindario que convive diariamente con el foco de suciedad. Según ha manifestado la alcaldesa de Marchena, "no podemos poner cámaras en todos los sitios, es imposible".. La presencia de desperdicios se extiende por diversas zonas, afectando no solo a las calles céntricas, sino también a espacios de campo donde han aparecido montañas de residuos de diversa índole.
Críticas al comportamiento ciudadano
En su protesta en redes sociales, María del Mar Romero ha defendido la labor que realizan los operarios municipales, asegurando que el pueblo cuenta con un servicio de limpieza que, en sus propias palabras, "algunos no merecen". La acumulación de bolsas alrededor de contenedores abiertos y de papeleras desbordadas se ha convertido en una imagen recurrente que la alcaldesa tacha de inaceptable. Para el Ayuntamiento, este problema trasciende la gestión pública y se sitúa en el plano de la responsabilidad individual de cada habitante.
Situación en el entorno rural
El problema no se limita al núcleo urbano, ya que se han detectado vertidos de muebles y enseres en zonas rurales próximas a Marchena. Este tipo de residuos requieren un tratamiento específico que no se está cumpliendo, generando un impacto visual y medioambiental negativo. La mandataria ha recalcado que esta falta de civismo es "una falta de respeto" hacia el resto de la comunidad y hacia el esfuerzo económico que supone mantener los servicios de recogida de basura en la localidad.