La oficina del Santander de Marchena no cierra: pasará a estar gestionada por un agente colaborador con cuatro trabajadores

Dejará de ser de gestión directa para operar como franquicia bajo la dirección de un gestor externo conservando los productos y la ubicación
Banco Santander Marchena
Banco Santander Marchena

Si has escuchado o leído que la oficina del Banco Santander de Marchena va a cerrar, no es cierto. Y es que el Banco Santander ejecutará el próximo 18 de mayo una transformación integral de su sucursal en Marchena, que dejará de ser una oficina de gestión directa para convertirse en una agencia colaboradora en el mismo lugar donde se encuentra en estos momentos. Este movimiento forma parte de un plan de reestructuración que afecta a otros municipios como Estepa, Arcos de la Frontera y Chipiona, entre otros. Según ha podido conocer 'Diario Avanza', el cambio supone la salida de los tres empleados fijos que hasta ahora operaban en la localidad, quienes serán reubicados en oficinas de otros municipios, dejando el negocio local bajo un régimen de franquicia gestionado por un profesional externo. El traspaso se realizará el viernes 15 de mayo y el primer día del nuevo modelo será el lunes 18 de mayo.

Un nuevo esquema de gestión privada

La dirección de la oficina pasará a manos de Jesús Martínez-Cañavate, un agente que ya coordina este modelo en la vecina localidad de Paradas desde hace cinco años. Aunque el local mantendrá la rotulación y los productos del Banco Santander, el equipo entrante estará formado por cuatro profesionales contratados directamente por el nuevo gestor. Técnicamente, la entidad asegura que la migración no afectará a los contratos vigentes de los clientes, manteniendo los mismos números de cuenta y los códigos IBAN para evitar trastornos en las domiciliaciones, aunque la vinculación directa con la matriz bancaria se diluye bajo esta fórmula de subcontratación. Además, según informan, los horarios seguirán siendo los mismos.

Pulso a la digitalización bancaria

Frente al modelo de "Caja Avanzada" que la entidad ha impuesto en gran parte de su red —basado en el autoservicio y el uso de cajeros automáticos—, la nueva gerencia pretende implantar un giro estratégico hacia la caja tradicional. Actualmente, el servicio requiere cita previa para operaciones complejas, pero el objetivo declarado de la nueva gestión es potenciar la atención humana presencial.

Repercusión en la cartera de clientes

A pesar de la promesa de continuidad, el cambio conlleva un trasvase de perfiles específicos. Se estima que el 95% de los usuarios habituales seguirán adscritos a la oficina de Marchena, pero un 5% de la cartera será derivado automáticamente a otras sucursales como Arahal. El refuerzo de la plantilla de tres a cinco trabajadores que prometen que será la clave para determinar si esta externalización mejora realmente el servicio o si supone un paso previo a la pérdida definitiva de la atención bancaria convencional en el municipio.

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