Arranca en Marchena una campaña escolar para prevenir accidentes de tráfico

El programa educativo orientado al alumnado que cursa el último año de la enseñanza obligatoria busca concienciar sobre los peligros al volante mediante charlas impartidas por una entidad especializada en la reducción de víctimas graves

Este 13 de abril ha comenzado en Marchena el plan pedagógico 'Te puede pasar', una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento orientada a frenar los siniestros viales entre la juventud. Las sesiones formativas, que se han iniciado en el colegio 'Santa Isabel', están dirigidas de forma específica a los estudiantes de cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria para fomentar la responsabilidad cívica antes de que alcancen la edad legal para conducir vehículos a motor.

Colaboración con especialistas en seguridad

La impartición de estas jornadas de sensibilización corre a cargo de la asociación AESLEME, una organización de ámbito nacional declarada de utilidad pública. Esta entidad sin ánimo de lucro centra sus esfuerzos diarios en educar a la población sobre las consecuencias irreversibles que acarrea la imprudencia en las carreteras, focalizando su labor en la prevención de lesiones medulares, traumatismos severos y secuelas físicas derivadas de los choques automovilísticos.

La franja de edad con mayor nivel de riesgo

Las estadísticas del sector reflejan que la mayor tasa de siniestralidad al volante se concentra en la actualidad entre los usuarios de 18 a 35 años. La implementación constante de estos proyectos preventivos en las aulas andaluzas resulta fundamental, ya que el contacto temprano con testimonios reales y la asimilación de datos objetivos contribuye de manera muy directa a disminuir de forma progresiva estas alarmantes cifras de mortalidad y morbilidad juvenil.

Concienciación desde el entorno académico

El Área de Juventud local ha diseñado este ciclo de ponencias para actuar en el propio centro educativo, abordando la problemática desde la raíz. Al centrar la atención en los adolescentes que finalizan su etapa escolar obligatoria, la administración pública se asegura de dotar a los futuros conductores de todas las herramientas de prevención necesarias justo un paso antes de que comiencen a obtener sus primeras licencias de ciclomotor o inicien las prácticas reglamentarias.