Agentes de la Policía Nacional han desarticulado este 1 de abril una trama dedicada a facilitar empadronamientos fraudulentos a ciudadanos extranjeros en situación irregular en Morón de la Frontera. La bautizada como Operación la Bandera se ha saldado con la detención del principal responsable de la red, que cobraba dinero a cambio de registrar a las víctimas en domicilios donde realmente no residían.
Movimientos sospechosos en el padrón
Las pesquisas arrancaron tras detectarse una serie de altas administrativas reiteradas y anómalas en un mismo domicilio de la localidad sevillana. Tras las primeras comprobaciones sobre el terreno, las autoridades confirmaron que la vivienda utilizada para los trámites burocráticos se encontraba totalmente deshabitada. El investigado utilizaba este inmueble únicamente como una fachada legal para dar de alta de forma ficticia a numerosas personas.
Pagos y falsas relaciones personales
El avance de la investigación destapó el entramado lucrativo del cabecilla. Los agentes constataron que el detenido exigía diversas cantidades económicas a los ciudadanos a cambio de facilitarles el registro oficial en el municipio. Para dotar de credibilidad a las solicitudes y sortear los controles de la administración, el implicado llegaba incluso a simular la existencia de vínculos y relaciones personales con los extranjeros empadronados.
Alojamiento en condiciones infrahumanas
Más allá del fraude documental, la Policía Nacional descubrió la grave situación de precariedad en la que malvivían los afectados. Varias de estas personas residían en dependencias anexas a otra vivienda vinculada al arrestado, en espacios que carecían de las mínimas garantías de habitabilidad, ventilación e higiene. Por estos hechos, el cabecilla ya ha pasado a disposición de la Autoridad Judicial acusado de delitos continuados de falsedad documental, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y contra la integridad moral.