Osuna se convirtió este pasado domingo, 15 de marzo, en el epicentro del ciclismo regional al acoger la segunda y última etapa de la Challenger Vuelta Ciclista a Sevilla. La jornada, que destacó por la combinación de patrimonio histórico y exigencia física, permitió a los corredores completar un recorrido que atravesó municipios de la campiña sevillana antes de afrontar el ascenso al Puerto de la Encina y finalizar con un paso técnico por las calles de Osuna.
Un escenario de alta exigencia deportiva
El trazado de la etapa fue diseñado para ofrecer un espectáculo de gran nivel, incluyendo la subida hacia la Colegiata de Osuna, que fue puntuable para el premio de la montaña. Esta singularidad del recorrido, que fusionó el paisaje urbano y monumental de la ciudad con tramos de naturaleza, supuso un reto adicional para los ciclistas. La competición contó con la participación de 23 equipos, reuniendo a cerca de 180 corredores de las categorías élite y sub-23, procedentes de diversos puntos de España, Portugal, Reino Unido e Italia.
Colaboración y seguridad en la prueba
El éxito de la jornada fue posible gracias a una estrecha colaboración entre diversas entidades y cuerpos de seguridad. El Ayuntamiento de Osuna ha destacado la labor desempeñada por la Federación Andaluza de Ciclismo, que garantizó el nivel técnico de la prueba, junto con el dispositivo de seguridad coordinado por la Policía Local, Protección Civil y la Guardia Civil. El despliegue de efectivos y voluntarios permitió que la carrera transcurriera con total normalidad y sin incidentes destacables.
Balance institucional
Desde la Delegación Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Osuna se ha valorado muy positivamente la repercusión de este evento deportivo. El trabajo conjunto de técnicos, trabajadores municipales y voluntarios ha sido fundamental para poner en valor la riqueza del término municipal y proyectar la imagen de la localidad como un escenario capaz de albergar competiciones ciclistas de carácter internacional.