La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha visitado este lunes la finca Veta la Palma, junto al investigador y CEO de LifeWatch ERIC, Christos Arvanitidis, para presentar el convenio firmado entre su departamento y la infraestructura europea de investigación que permitirá poner en marcha el laboratorio europeo de tecnologías para la biodiversidad ‘Veta la Palma y Tierras Bajas Bio Tech Lab’, ubicado en el Espacio Natural de Doñana.
Este acuerdo establece el marco de colaboración entre ambas entidades para el diseño, la puesta en marcha, la operación y la evaluación de una instalación científica de referencia internacional destinada a la validación, implementación y transferencia de soluciones digitales y basadas en la naturaleza para el estudio y la conservación de los ecosistemas, tomando como escenario dos fincas públicas de alto valor ecológico como son Veta la Palma y Tierras Bajas, integradas en la Red Natura 2000.
Durante la visita, la consejera ha destacado que este proyecto “sitúa a Doñana en el centro de la innovación europea aplicada a la biodiversidad”, al tiempo que ha subrayado que el laboratorio hará posible “avanzar en una gestión del espacio natural basada en el mejor conocimiento científico disponible y en el uso de tecnologías punteras al servicio de la conservación”. Catalina García ha señalado que la iniciativa responde a una visión estratégica de la Junta de Andalucía que combina la protección del patrimonio natural con la investigación aplicada y la cooperación internacional.
La creación del ‘Veta la Palma y Tierras Bajas Bio Tech Lab’ se apoya en la reciente adquisición por parte del Gobierno andaluz de ambas fincas, que suman más de 8.700 hectáreas y que han pasado a ser de titularidad de la Junta de Andalucía tras una inversión de 78,6 millones de euros. Estas compras, realizadas en diciembre de 2023 en el caso de Veta la Palma y en febrero de 2025 en el de Tierras Bajas, han supuesto un hito para la conservación del Espacio Natural de Doñana, reforzando su capacidad de resiliencia ante los efectos del cambio climático y garantizando una gestión pública orientada a la preservación de la biodiversidad.
Las fincas desempeñan un papel clave para la avifauna acuática de Doñana, especialmente en periodos de escasez hídrica. Las más de 3.000 hectáreas de superficie inundada procedentes de la antigua actividad de acuicultura extensiva permiten mantener hábitats fundamentales durante los meses con menor pluviometría, compensando los años secos en la marisma natural y contribuyendo a sostener, con mayor estabilidad, las elevadas cifras de los censos de aves. A ello se suman más de 4.000 hectáreas de ambientes marismeños situados al norte de las balsas, con almajos, vetas, caños y lucios que aportan una elevada diversidad ecológica y un amplio potencial de mejora mediante actuaciones de restauración y ajustes en los manejos.
Catalina García ha afirmado que la gestión pública de estos terrenos persigue “mantener la biodiversidad actual de Doñana y reforzar su capacidad de adaptación frente a un escenario climático cada vez más exigente”, recordando que los modelos climáticos apuntan a una previsible reducción de las precipitaciones otoñales en las próximas décadas, lo que incrementará la frecuencia de años secos y reducirá la superficie inundada de la marisma natural. En este contexto, la consejera ha indicado que Veta la Palma y Tierras Bajas se consolidan como espacios estratégicos tanto para el conjunto de Doñana como para la relación con el río Guadalquivir y el estuario, dada su posición clave en la conexión con el Brazo de la Torre.
Tecnología para la biodiversidad
El convenio con LifeWatch ERIC abrirá la puerta a desplegar en estas fincas un laboratorio europeo especializado en tecnologías aplicadas a la biodiversidad y a la observación ambiental, apoyado en sistemas avanzados de sensorización, inteligencia artificial y modelización predictiva. El objetivo es desarrollar una infraestructura de observación multivariable en tiempo real que genere datos científicos de alta calidad y facilite su integración en herramientas de apoyo a la toma de decisiones para los gestores ambientales.
La Junta de Andalucía, por su parte, facilitará espacios de trabajo en la finca, permitirá el uso operativo de las zonas necesarias para el desarrollo del laboratorio y participará en la planificación, supervisión y comunicación pública del proyecto, integrando los resultados científicos en la infraestructura INDALO y en la Red de Información Ambiental de Andalucía.
LifeWatch ERIC, de su lado, aportará el diseño técnico, científico y operativo del laboratorio, desplegará los sistemas de observación y plataformas digitales necesarias e integrará el Bio Tech Lab en su infraestructura de e-Science y en su entorno virtual de investigación. Asimismo, facilitará la participación de entidades científicas y administraciones públicas de otros países europeos y promoverá, junto a la Junta de Andalucía, la concurrencia a convocatorias regionales, nacionales y europeas de financiación competitiva.
La visita ha incluido un recorrido por la finca para conocer sobre el terreno los espacios que acogerán el futuro laboratorio, que tendrá una vigencia inicial de dos años, prorrogables por el mismo periodo, y contará con una comisión de seguimiento encargada de supervisar su correcta ejecución y evolución.
LifeWatch ERIC es una infraestructura científica europea de carácter público, creada al amparo del Reglamento (CE) 723/2009 y formada por un consorcio de ocho Estados miembros de la Unión Europea. Su misión principal es movilizar e integrar datos y algoritmos para la investigación sobre biodiversidad y ecosistemas, reforzando la comprensión de los vínculos con otros retos sociales como la adaptación y la mitigación del cambio climático, mediante el uso de tecnologías digitales avanzadas, ciencia abierta y capacidades analíticas distribuidas.
En el acto también han estado presentes, por parte de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, el viceconsejero Sergio Arjona; la secretaria general de Medio Ambiente y Cambio Climático, María López Sanchís; el director general de Espacios Naturales Protegidos, José Enrique Borrallo; la delegada territorial en Sevilla, Inmaculada Gallardo; el delegado territorial en Huelva, Pedro Yórquez, y el director del Espacio Natural de Doñana, Juan Pedro Castellano. Por parte de LifeWatch ERIC han asistido, entre otros responsables, su director financiero, Lucas de Moncuit; la directora tecnológica, Anne Fouilloux; la responsable científica sénior y apoyo al comité ejecutivo, Cristina Huerta Olivares; el responsable de relaciones institucionales y contratación, Javier López Torres, y el director de la unidad central de tecnologías de la información, Antonio José Sáenz Albanés.