La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Salud y Consumo, ha trasladado al Ayuntamiento de Marchena una serie de recomendaciones técnicas y preventivas este 23 de abril para combatir la proliferación del virus del Nilo Occidental. El Plan Municipal de Vigilancia y Control Vectorial pone el foco en la responsabilidad ciudadana para eliminar los puntos de reproducción del mosquito en el ámbito privado y garantizar la seguridad durante eventos multitudinarios en el campo.
Control del agua en el hogar
La medida más eficaz en el casco urbano de Marchena consiste en la eliminación radical de cualquier acumulación de agua estancada. Se insta a los vecinos a vaciar macetas, juguetes, cubos y recipientes tras las lluvias o el riego, así como a realizar una inspección semanal de patios y jardines para detectar focos. En el caso de las piscinas, es fundamental utilizar tratamientos de cloro o productos autorizados, cubrirlas con lonas o mosquiteras y mantener el movimiento constante del agua mediante bombas y recirculadores en fuentes ornamentales para evitar la puesta de huevos.
Reparación de focos y fugas
El mantenimiento de las infraestructuras privadas juega un papel crucial en la contención del vector. Los ciudadanos deben controlar las fugas en grifos o tuberías que generen charcos persistentes y prestar especial atención a las piscinas fuera de temporada, que deben estar vacías, cloradas o tapadas. Evitar los encharcamientos en el suelo cerca de zonas de agua es una prioridad para el Ayuntamiento de Marchena, que también solicita a la población que eduque e informe a sus vecinos sobre estas acciones preventivas para evitar criaderos comunitarios.
Protección durante las romerías
De cara a la celebración de las romerías, donde se pasa tiempo prolongado en zonas con vegetación, Salud recomienda usar ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo y evitar perfumes intensos que atraigan a los insectos. Es vital reforzar la protección con repelentes autorizados, especialmente al amanecer y al atardecer, que son las horas de mayor actividad de los mosquitos. Al regresar del campo, se aconseja revisar la piel y la ropa para detectar posibles garrapatas y no sentarse directamente en el suelo o en áreas de hierba alta.