Alcalá de Guadaíra recibe al Betis con una multitudinaria ofrenda a su Patrona
El Santuario de Nuestra Señora del Águila Coronada, Patrona y Alcaldesa Perpetua de la Ciudad, ha vivido este 1 de septiembre una jornada llamada a quedar grabada en los anales de la historia local y en particular de la Hermandad. En plena ebullición del cierre del mercado de fichajes, el Real Betis Balompié trasladó su pulso competitivo a la atmósfera íntima y solemne del castillo alcalareño para realizar su tradicional ofrenda floral a la patrona de la ciudad.
La visita trascendió el mero protocolo deportivo para fundir el fervor religioso de la ciudad profundamente arraigado a su Patrona con el sentimiento bético que impregna cada rincón de Alcalá de Guadaíra, localidad que cuenta con dos peñas béticas.
El acto institucional culminó con un intercambio de profundos simbolismos. Como muestra de agradecimiento y recuerdo perenne de esta efeméride, la Junta de Gobierno de la Hermandad del Águila hizo entrega al presidente del Real Betis Balompié de un cuadro con la imagen de la Virgen del Águila Coronada. Una obra que sella un vínculo espiritual entre el club heliopolitano y la corporación alcalareña, uniendo la suerte deportiva del equipo a la protección de la Alcaldesa Perpetua de la ciudad.
Junto a la comitiva verdiblanca y los representantes de la hermandad, no faltaron las principales autoridades locales. La alcaldesa de la ciudad, Ana Isabel Jiménez, acompañada por el delegado municipal de Deportes, Pedro Gracia, que ejercieron de anfitriones en un acto protocolario que puso de manifiesto la estrecha colaboración entre las instituciones civiles, religiosas y deportivas.
En el exterior del Santuario, la respuesta ciudadana superó todas las previsiones. Cientos de vecinos y aficionados alcalareños abarrotaron los alrededores para arropar a su equipo en una fecha estival marcada en rojo en los calendarios. Entre bufandas, cánticos de ánimo y muestras de cariño incondicional hacia los jugadores, la marea verdiblanca demostró que el fervor por el Betis en Alcalá de Guadaíra late con tanta fuerza como la devoción por su Patrona, convirtiendo el último día de mercado en una jornada de comunión perfecta entre fe, identidad y pasión futbolística.