Andalucía avanza en la valorización de su patrimonio geológico, una de las principales reservas europeas, con los 73 permisos de investigación minera que actualmente mantiene activos orientados a localizar y, posteriormente explotar, medio centenar de sustancias, entre ellas 27 consideradas estratégicas para la industria y la transición energética por la Unión Europea.
Promover el conocimiento de los recursos minerales naturales es una de las líneas de actuación contempladas en la Estrategia para una Minería Sostenible en Andalucía 2030, con el objetivo de hacer del sector una palanca de desarrollo industrial, tecnológico y de empleo cualificado, bajo criterios de sostenibilidad ambiental, seguridad jurídica y el impacto positivo en las zonas donde se desarrolla.
Los 73 permisos activos abarcan 80 municipios y se reparten entre las ocho provincias, con Huelva a la cabeza con 38 permisos, seguida de Sevilla (12), Córdoba (ocho), Almería (seis) y Jaén (seis), y Cádiz, Granada y Málaga (una en cada una). Este reparto confirma el protagonismo de la Faja Pirítica Ibérica, una de las mayores zonas de sulfuros masivos polimetálicos del mundo.
Los permisos de investigación en el sector minero abarcan un amplio conjunto de actuaciones, desde el análisis de gabinete de la información geológica disponible, pasando por el empleo de técnicas geofísicas (gravimétricas o magnéticas, entre otras) para la modelización del terreno, hasta la ejecución de sondeos para la caracterización precisa de la potencial masa mineral objeto de estudio. Las conclusiones de estos trabajos permitirán, en caso de arrojar resultados positivos, transformar estos indicios de minerales en el subsuelo en oportunidades reales de nuevos desarrollos mineros.
"Andalucía se ha consolidado como una potencia minera clave para el futuro de Europa. Nuestro objetivo no es solo extraer minerales, sino garantizar la máxima seguridad jurídica y el rigor técnico para que cada proyecto actúe como un verdadero motor de desarrollo industrial, generando empleo cualificado, reforzando la cadena de valor local y contribuyendo a la autonomía estratégica de la Unión Europea", ha señalado el consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela. El consejero ha subrayado que la reactivación de la actividad prospectiva "demuestra el compromiso del Gobierno andaluz con la puesta en valor ordenada y planificada de nuestro patrimonio geológico", y ha insistido en que Andalucía "parte de una posición de liderazgo indiscutible en este sector".
Entre las sustancias sobre las que se investiga su presencia y viabilidad de explotación, figuran materias primas críticas para la Unión Europea con aplicaciones muy concretas en la industria como el cobre, el magnesio, el bismuto o el arsénico. Estos elementos resultan primordiales para el desarrollo de la industria eléctrica, electrónica, de la automoción y el transporte, siderúrgica o farmacéutica, entre otras. También figuran el litio, el cobalto y el níquel, componentes esenciales de las baterías para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético, o las denominadas 'tierras raras', imprescindibles, entre otras cuestiones, para aerogeneradores y dispositivos electrónicos de alta precisión.
Junto a los permisos ya activos, la Consejería promueve la investigación minera en 457 áreas correspondientes a derechos mineros caducados, tras casi una década sin que se convocaran concursos públicos en ninguna de las provincias andaluzas.
Con este impulso, la comunidad se alinea con las políticas europeas sobre materias primas críticas, ('Critical Raw Materials Act'), que pretenden reducir la dependencia exterior de la Unión Europea de terceros y reforzar su cadena de valor de las materias primas, desde la minería hasta el refinado, pasando por la transformación y el reciclado.
En el plano nacional, Andalucía concentra en torno al 90% del valor de la minería metálica española, con una producción anual que supera los 1.200 millones de euros y que emplea a 8.000 personas en 479 explotaciones activas. Estas cifras la sitúan como la principal comunidad extractiva del país y un actor determinante para que España contribuya a los objetivos europeos de suministro de materias primas.
Durante la anterior legislatura, incrementó en casi un tercio (+31,5%) la capacidad de producción autorizada con nuevos proyectos de enorme relevancia en la provincia de Huelva como Masa Valverde, ya en construcción, y la ampliación del proyecto de Río Tinto (incluyendo, entre otras cuestiones, su extensión al yacimiento San Dionisio) o la mina de Los Frailes, en la provincia de Sevilla. Además, cuenta con dos proyectos calificados como estratégicos para la UE e incentivados por la Consejería de Universidad, Industria Energía e Innovación. El primero de ellos, 'CirCular-Atlantic Copper', posiciona a Huelva a la vanguardia de la recuperación de metales y ha recibido 7,6 millones de euros de los incentivos andaluces. En segundo lugar, se encuentra la Planta hidrometalúrgica polimetálica de Cobre Las Cruces, con una ayuda por 3,44 millones.
Con esta serie de iniciativas, el Gobierno andaluz quiere que la implantación de proyectos mineros se traduzca en palanca para diversificar la economía local y fortalecer el tejido industrial de los municipios donde se asientan.