La Guardia Civil ha logrado identificar en Sevilla, con diligencias completadas este 27 de mayo, al presunto responsable de un sofisticado fraude informático que afectó a una empresa radicada en Navarra. El ciberdelincuente consiguió desviar el importe íntegro de la nómina de un trabajador tras interceptar los correos electrónicos corporativos y suplantar su identidad frente al departamento financiero. Esta modalidad delictiva, conocida como compromiso del correo electrónico corporativo (BEC), genera graves perjuicios económicos en el tejido empresarial actual y ha requerido la intervención inmediata de las autoridades para localizar los fondos sustraídos.
El engaño perfecto al departamento financiero
El ataque informático se ejecutó con una precisión milimétrica a principios de este año. El autor interceptó una comunicación legítima en la que el empleado solicitaba que su salario se ingresara en una cuenta diferente. A partir de ese momento, el criminal suplantó la identidad del trabajador y presionó a la empresa alegando problemas técnicos y una urgencia extrema para tramitar el cambio antes de la orden de pago. Cuando la entidad solicitó un justificante de titularidad para validar el proceso, el estafador remitió un certificado bancario falso, logrando que los fondos se transfirieran de forma fraudulenta a su propia cuenta sin levantar sospechas iniciales.
Rastreo digital y bloqueo de los fondos
La trampa quedó al descubierto varios días después, cuando el verdadero empleado contactó con la directiva para reclamar su salario no recibido. Tras presentarse la alerta en la Oficina Nacional de Recepción Electrónica de Denuncias, el Equipo @ de Sevilla asumió las pesquisas y solicitó de inmediato el bloqueo de la transferencia económica. El cruce de datos en los archivos policiales, junto con el análisis de la trazabilidad del dinero, permitió la plena identificación del beneficiario. El investigado ya ha sido puesto a disposición de la Autoridad Judicial competente en la provincia de Sevilla.
Claves para evitar el fraude empresarial
Las autoridades advierten de que este tipo de delitos provoca un doble daño, ya que la mercantil debe asumir la pérdida del dinero desviado y sigue teniendo la obligación legal de pagar a su legítimo trabajador. Para frenar estos sofisticados ciberataques, cada vez más comunes en el siglo XXI, la Guardia Civil aconseja verificar siempre por una segunda vía telefónica o presencial cualquier solicitud de cambio bancario. Asimismo, es fundamental desconfiar de los mensajes que exijan premura o confidencialidad, revisar exhaustivamente las direcciones de los remitentes y establecer estrictos protocolos de comprobación interna antes de autorizar transferencias.