El convento de la Purísima Concepción de Osuna acogió ayer martes, 7 de julio de 2026, una misa de agradecimiento oficiada por Ramón Valdivia con motivo de la culminación de los trabajos de restauración de su retablo mayor. Al acto litúrgico asistió una amplia representación institucional encabezada por la alcaldesa, Rosario Andújar, junto a colectivos sociales y la propia congregación de las hermanas concepcionistas, con el objetivo de celebrar la recuperación de una de las piezas más insignes del patrimonio histórico y religioso de la provincia de Sevilla.
Financiación conjunta y respuesta ciudadana
La ejecución material de los trabajos especializados ha corrido a cargo de la empresa Arte & Restauración, con un plazo de ejecución que se ha prolongado durante cinco meses en el interior del templo. La viabilidad económica del proyecto ha requerido una inversión global de 103.000 euros, una cuantía que se empezó a recaudar a principios de febrero debido a que la comunidad religiosa carecía de fondos propios para asumir la obra.
La campaña de movilización de recursos se ha saldado con éxito gracias a la aportación directa del Ayuntamiento de Osuna, el Patronato de Arte, la asociación Amigos de los Museos y la Junta de Andalucía, que otorgó una subvención específica de 40.000 euros en materia de arte sacro. El presupuesto se completó con donaciones de fundaciones, entidades privadas y suscripciones populares de los vecinos.
Compromiso con la conservación del arte sacro
La primera autoridad municipal, Rosario Andújar, acompañada por la primera teniente de alcaldesa, Brígida Pachón, y el delegado de Cultura, Jesús Heredia, reafirmó la implicación del Consistorio a la hora de proteger la riqueza monumental del municipio. La regidora ensalzó la alianza social alcanzada al explicar que la colaboración entre administraciones y sociedad ha sido la ecuación perfecta para lograr este proyecto. Por su parte, la delegada territorial de Cultura, Mª Carmen Ortíz, subrayó el valor de las ayudas públicas para respaldar el esfuerzo de las hermandades y las órdenes religiosas en el cuidado de sus templos.
La vertiente social y espiritual de la intervención fue refrendada por sor María Dolores Iglesias, quien incidió en el deber colectivo de transmitir este legado intacto a las generaciones venideras. Asimismo, Manuel Serrato, uno de los coordinadores técnicos de la comisión de seguimiento, agradeció la generosidad de los particulares y el tejido asociativo para hacer posible el inicio de las tareas de consolidación.
Una joya barroca del siglo XVIII
La finalización de las labores técnicas asegura la estabilidad estructural de una pieza artística de primer orden. El retablo mayor del convento es una destacada obra barroca del siglo XVIII, labrada en madera tallada, dorada y policromada, cuyas dimensiones alcanzan los 15 metros de altura por siete de anchura. Los estudios históricos atribuyen el diseño original del conjunto al tallista Francisco María de Ceiba, siendo las labores de acabado ejecutadas por el maestro Juan del Castillo tras el fallecimiento del primer artífice.