Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una red criminal dedicada a la fabricación y distribución ilícita de anabolizantes, productos para la disfunción eréctil y quemagrasas en varios puntos del país, la cual se ha saldado con 27 detenidos, entre ellos una persona en Sevilla, tras destaparse la trama el 31 de julio.
La red médica tras las sustancias
El origen de las investigaciones se situó en la conducta irresponsable de un facultativo en Málaga, quien emitía recetas de medicamentos a personas sin ninguna patología previa. Este profesional sanitario servía como enlace principal de la organización, que estaba compuesta por preparadores físicos y distribuidores de sustancias en el mercado clandestino.
Cuando la prescripción formal no resultaba factible, el médico derivaba a los clientes hacia los suministradores ilegales. Incluso dos de los implicados utilizaban los certificados electrónicos del propio profesional, bajo su consentimiento, para expender recetas de manera fraudulenta a cambio de pagos económicos.
Laboratorios y clínicas clandestinas
En el marco de la operación se ejecutaron 11 registros en ubicaciones como Málaga, Cádiz, Toledo, Barcelona y Bilbao, además de inspecciones en trasteros. Los agentes incautaron 200.000 dosis de fármacos ilegales, equivalentes a más de 1.000 kilos de producto, junto a 37.000 euros en efectivo, maquinaria de encapsulado, mezcladoras y material de embalaje falso.
Asimismo, en una nave de Barcelona se descubrió un espacio oculto equipado con una camilla e instrumental médico donde se administraban de forma intravenosa sustancias en fase experimental y no aptas para el consumo humano.
Detenciones en toda España
Las actuaciones policiales concluyeron con la detención de 27 personas repartidas entre Bilbao (diez), Barcelona (cinco), Cádiz (cuatro), Málaga (dos), Castellón (dos), Sevilla (una), Madrid (una), Toledo (una) y Zaragoza (una). Todos los arrestados se enfrentan a cargos por pertenencia a organización criminal, tráfico de medicamentos, blanqueo de capitales e intrusismo profesional.