PACMA denuncia el desalojo de una vecina que intentaba salvar patos en Sevilla
El partido animalista PACMA ha denunciado públicamente el desalojo de una ciudadana en Sevilla cuando intentaba auxiliar a las crías de pato atrapadas en el recinto del Festival Icónica. La formación política ha criticado con dureza la falta de sensibilidad del personal del evento, que impidió la intervención de la vecina en pleno periodo de reproducción de las aves que habitan en el entorno del Parque de María Luisa, un espacio actualmente masificado por las actuaciones musicales.
Desalojo sin explicaciones
La intervención de la mujer intentaba evitar que se repitieran las escenas de años anteriores, cuando se registraron ejemplares aplastados y acorralados entre los arbustos. Según los colectivos de defensa animal, los trabajadores de la empresa privada que gestiona los conciertos expulsaron a la ciudadana de la Plaza de España sin escuchar sus argumentos. La formación reprocha que las instalaciones temporales bloqueen las vías de escape naturales de las familias de patos, cuyos miembros más jóvenes aún no tienen la capacidad de volar.
Críticas a la gestión municipal
Las miradas de los conservacionistas se dirigen de forma directa hacia el Ayuntamiento de Sevilla por autorizar el uso comercial del monumento histórico. Desde PACMA censuran que el consistorio haga caso omiso a las alertas de la ciudadanía sobre el elevado estrés que sufren las especies locales. Los portavoces del colectivo sugieren con ironía si esta desprotección responde a una estrategia encubierta de control poblacional por parte de la administración local, que mantiene la cesión del suelo público durante dos meses.
Alternativas de ubicación
El debate sobre la compatibilidad de los grandes eventos musicales y el respeto a la biodiversidad urbana vuelve a reactivarse en la capital hispalense. Diversas organizaciones ciudadanas defienden que estas citas multitudinarias pueden desarrollarse en otros emplazamientos metropolitanos sin poner en riesgo el patrimonio artístico ni la fauna autóctona. La privatización temporal del espacio público sigue sumando detractores que exigen la paralización inmediata de las actividades que pongan en peligro la supervivencia de las aves.