El presidente del Partido Popular de Andalucía y candidato a la reelección de la Presidencia de la Junta, Juanma Moreno, ha defendido hoy en Sevilla, en el marco del Nueva Economía Fórum, que Andalucía se juega en las próximas elecciones “todo” lo avanzado durante los últimos siete años, y ha situado la estabilidad política como condición indispensable para proteger el crecimiento, el empleo y los servicios públicos en un contexto de incertidumbre geopolítica, energética y de conflicto que, según advirtió, afectará también a la economía andaluza.
Ante el foro presidido por José Luis Rodríguez, Moreno ha planteado su candidatura como una propuesta “basada en hechos reales” y asentada en una forma de gobernar “que va a los problemas y que va a la inversión”.
Moreno ha contrapuesto ese modelo de gestión, moderación y sensatez a lo que definió como una política centrada en el ruido, los debates públicos y las promesas poco creíbles. “Nosotros hemos optado por la gestión”, afirmó, convencido de que ese estilo es “lo que necesita Andalucía en estos momentos” y, “humildemente, también España”.
Moreno abrió su intervención con palabras de reconocimiento a Juan Marín, presidente del Consejo Económico y Social de Andalucía y vicepresidente de su primer Gobierno, a quien atribuyó un papel decisivo en el inicio del cambio político en la comunidad.
Según dijo, la experiencia de “cambio, transformación y reforma” de estos años no habría sido posible sin la “generosidad política y humana” de Marín, de quien ha destacado que supo anteponer los intereses de los andaluces a los de su propia formación. A su vez, Marín ha resaltado de Moreno su capacidad de transformar Andalucía en una “locomotora económica” y sus “impresionantes valores humanistas” y la firmeza en sus principios en el respeto a los acuerdos.
Andalucía “se ha venido arriba”
Ese espíritu de acuerdo y responsabilidad fue presentado por Moreno como el origen de una etapa que, a su juicio, ha permitido que Andalucía “se haya venido arriba”, y en la que ha situado a Sevilla como ejemplo.
En este punto, ha enumerado proyectos que, según expuso, habían quedado abandonados durante años, como las Atarazanas, la Ciudad de la Justicia, el Metro, el estadio de La Cartuja o el antiguo hospital militar, y sostuvo que la capital andaluza ha dejado de ser “la capital de las oportunidades perdidas” para convertirse en una ciudad “claramente floreciente”. Moreno ha vinculado esa reactivación a la estabilidad institucional, a la confianza generada y a una acción de Gobierno orientada a rescatar proyectos y activar nuevas oportunidades.
En el plano económico, Moreno ha sostenido que “Andalucía va por buen camino” y apoyó su balance en datos de empleo, crecimiento, inversión y exportaciones. Ha señalado la creación de casi 600.000 empleos, el paro en niveles mínimos, más de cinco años consecutivos de descenso interanual del desempleo desde mayo de 2021 y el liderazgo andaluz en reducción del paro.
También ha subrayado que Andalucía es la comunidad con más autónomos, con casi 600.000, y que la economía andaluza crece por encima de la media española, con un 3,2 frente a un 2,8 en 2025, según los datos citados en su intervención.
El candidato ha defendido que la comunidad cuenta hoy con una base económica más estable gracias a la transformación de sus sectores tradicionales y a la incorporación de nuevos motores. Se ha referido a una agricultura más digitalizada, competitiva y exportadora; a un turismo que ha roto buena parte de la estacionalidad y aporta más valor añadido; al impulso tecnológico en ciudades como Sevilla, Málaga y Granada; y a una industria que, según ha afirmado, ha aportado un tercio del crecimiento andaluz.
En este punto, destacó que Andalucía se ha convertido en una potencia energética, lo que ha facilitado la llegada de actividad industrial y la creación de más de 60.000 empleos estables vinculados al sector.
La demagogia en torno a los servicios públicos
Moreno también ha puesto en valor que el avance económico ha permitido reforzar los servicios públicos. Frente a lo que ha calificado como “demagogia” y “populismo” de las fuerzas de oposición, ha reivindicado el incremento del 60% en políticas fundamentales como sanidad, educación y políticas sociales.
Fruto de ello, Andalucía cuenta con 30.000 profesionales sanitarios más, 114 nuevas infraestructuras sanitarias, 7.000 docentes adicionales, 28 centros educativos nuevos, un 120% más de presupuesto para dependencia, con un 63% más de beneficiarios y cerca de
16.000 viviendas protegidas impulsadas.
Por ello, Moreno ha advertido de que Andalucía afronta dos grandes retos: un escenario internacional marcado por incertidumbres “absolutas” y una nueva amenaza de desigualdad derivada de los pactos del Gobierno de Pedro Sánchez con las formaciones independentistas. En concreto, ha alertado de que los acuerdos con Junqueras y Junts pueden traducirse en el control del cien por cien de la recaudación de impuestos en Cataluña, lo que ha calificado como “una estocada al principio de igualdad” y una amenaza directa para Andalucía, “tercera economía de España” y comunidad más poblada.
Por ello, Moreno ha reclamado una mayoría suficiente y estable, porque de lo contrario “perdemos seguridad, perdemos estabilidad, perdemos credibilidad y por tanto perdemos oportunidades”.
Su apelación ha sido directa: no jugar con “las cosas de comer” ni poner en riesgo el presente y el futuro de una comunidad que, según ha defendido, “va bien” y que podría “volar” si contara con un Gobierno central que facilitara las cosas.
Moreno cerró su intervención llamando a la movilización electoral y pidiendo el voto de quienes aún mantienen dudas, recordando que frente a la incertidumbre, estabilidad; frente a las desigualdades, un Gobierno fuerte; frente al ruido, gestión. Y que quienes lo encarnan son “los que estamos en el ámbito de la moderación, de la sensatez y de la gestión”. “La única opción posible, la única opción real es la que nosotros representamos”.