Encuentran un bote de 'gas de la risa' en Arahal: la peligrosa droga de moda que cada vez se usa más

El compuesto químico detectado es utilizado habitualmente en medicina y hostelería pero se ha convertido en una peligrosa droga recreativa entre los jóvenes que puede provocar asfixia, quemaduras o graves daños neurológicos si se inhala de forma directa

Un ciudadano de Arahal ha entregado en las dependencias policiales del municipio un envase de óxido nitroso, popularmente conocido como gas de la risa, tras encontrarlo abandonado en el recinto ferial durante el pasado 4 y 5 de abril. Este hallazgo ha encendido las alertas sobre el posible consumo lúdico de esta sustancia en la localidad, un compuesto químico incoloro de olor dulce que tiene usos legales pero cuyo uso recreativo conlleva severos riesgos para la integridad física de quienes lo inhalan.

Peligros de la hipoxia y daños físicos

La inhalación directa del gas sustituye el oxígeno en los pulmones, provocando un cuadro de hipoxia que puede derivar en pérdida de conocimiento, infartos cerebrales o incluso la muerte por asfixia. Además, el contacto directo con el producto desde los cartuchos a presión puede ocasionar quemaduras por frío severas en la nariz, la boca y la garganta, así como la aparición de un edema pulmonar inmediato tras su consumo.

Consecuencias neurológicas y psicológicas

El uso frecuente de esta sustancia de moda reduce drásticamente los niveles de vitamina B12 en el organismo. Este déficit es el responsable directo de neuropatías periféricas que se manifiestan con hormigueos en las extremidades y debilidad muscular, pudiendo alcanzar la parálisis permanente en los cuadros clínicos más extremos. A nivel psicoactivo, genera alucinaciones, desorientación y mareos que multiplican exponencialmente el riesgo de sufrir accidentes y caídas.

De la industria alimentaria al ocio juvenil

Aunque de manera minoritaria se han registrado casos de adicción y problemas de toxicidad renal o hepática, el mayor peligro reside en su accesibilidad. El óxido nitroso es un producto legal empleado de forma habitual como anestésico en consultas médicas o de odontología y en el sector de la hostelería para montar nata. Sin embargo, su desvío hacia el consumo en espacios públicos representa un desafío creciente para mantener la seguridad sanitaria y evitar daños irreparables.