La Policía Nacional y la Guardia Civil han desarticulado una organización criminal asentada en Écija que se dedicaba al contrabando de picadura de tabaco mediante el uso de empresas de mensajería. La operación, denominada Bumaca, se ha saldado con la detención de diez personas este 6 de mayo acusadas de delitos de contrabando, blanqueo de capitales, pertenencia a grupo criminal, falsedad documental y usurpación de estado civil. Los implicados utilizaban identidades robadas para realizar los portes, lo que les permitía ocultar su rastro ante las autoridades mientras distribuían la mercancía por todo el territorio nacional.
Usurpación de identidad para el fraude
El entramado criminal utilizaba un sofisticado sistema para evitar ser detectados por las unidades fiscales. Los investigadores han acreditado que la red llegó a suplantar la identidad de hasta 16 personas, utilizándolas como remitentes ficticios de los paquetes de tabaco. Entre los nombres utilizados figuraban incluso personas que se encontraban en prisión en ese momento. Esta práctica generaba graves perjuicios penales y administrativos a las víctimas, quienes aparecían como responsables legales de las infracciones cuando la mercancía era interceptada por los agentes en los controles rutinarios de paquetería.
Logística nacional y estructura familiar
La investigación, que arrancó a finales de 2023 en Cádiz, reveló que la organización contaba con una jerarquía sólida compuesta por al menos quince miembros, la mayoría con fuertes vínculos de parentesco en Écija. Esta cohesión familiar dificultaba las vigilancias policiales en la zona. El grupo disponía de almacenes logísticos estratégicos en diversos puntos de España, desde donde coordinaban las salidas de mercancía aprovechando empresas de transporte con protocolos de supervisión más laxos. Para el movimiento del dinero ilícito, empleaban teléfonos de difícil rastreo y documentación falsificada de manera profesional.
Registros y patrimonio intervenido
En la fase final del operativo, los agentes realizaron cuatro entradas y registros en domicilios de Écija, donde se incautaron más de 850 kilogramos de picadura de tabaco listos para su venta. Además de la droga, la Policía Nacional y la Guardia Civil han bloqueado activos financieros, inmuebles, joyas y relojes de lujo por un valor que supera los 500.000 euros. Se estima que solo con el tabaco intervenido en esta fase, la organización habría obtenido unos beneficios directos superiores a los 150.000 euros, causando un roto significativo a las arcas de la Hacienda Pública.