La trigésima edición de la Feria Agroganadera y de la Gastronomía de Los Palacios y Villafranca ha clausurado su programación este lunes 13 de abril con un balance económico que supera las previsiones iniciales. El recinto de este municipio de Sevilla ha congregado a miles de visitantes procedentes de toda España desde su inauguración el pasado 10 de abril, consolidando el evento como un motor financiero clave para la comarca del Bajo Guadalquivir tras generar un volumen de negocio directo por encima de los tres millones de euros.
Cifras récord en el recinto ferial
Durante tres intensas jornadas, el espacio expositivo ha registrado una ocupación absoluta. Las instalaciones han albergado a más de 200 empresas de diversos sectores y han contabilizado la entrada de más de 3.000 cabezas de ganado, distribuidas en más de 300 corraletas. El alcalde de la localidad, Juan Manuel Valle, ha incidido en que el traslado de la muestra a este gran emplazamiento en el año 2012 ha permitido multiplicar su dimensión comercial y atraer a ganaderos de diferentes comunidades autónomas, así como a inversores del mercado internacional.
Impulso económico para el comercio local
Más allá de las transacciones directas en compraventa de maquinaria agrícola y animales, el éxito de la feria ha irradiado beneficios al casco urbano. El regidor Juan Manuel Valle ha detallado que el retorno real es aún mayor, puesto que numerosos acuerdos empresariales se cierran en los días posteriores a la cita. De forma inmediata, el efecto multiplicador se ha dejado sentir en los hoteles, bares y comercios de Los Palacios y Villafranca, cuyos establecimientos han alcanzado el aforo completo gracias a las visitas derivadas de la exposición.
Gastronomía y fidelización empresarial
El componente culinario ha vuelto a servir como gran escaparate del potencial de la huerta local, apoyado por espectáculos ecuestres y flamencos. El ya tradicional concurso gastronómico ha galardonado a negocios como Manchón Pizza, Casa Currela, Trueque Bar, La Abuela Crista y La Santa Taberna en categorías que premian tanto la tradición como la creatividad. El Ayuntamiento valora este certamen como un pilar fundamental en el siglo XXI, sustentado en el alto grado de fidelización de unas empresas que agotan los espacios disponibles cada año para proyectar sus ventas.