La presentación de ‘Los días de los tiros’ en Marchena sirvió para conocer con más detalle el contenido del libro de Álvaro Cabezas, una investigación que se centra en las jornadas del 19 y 20 de julio de 1936 y en cómo esos hechos alteraron la vida del municipio durante décadas. Este libro se presentó en la biblioteca de Marchena levantando gran expectación.
El autor explicó que el texto no es un ensayo general sobre la Guerra Civil, sino una reconstrucción precisa y cronológica de lo ocurrido en esas 48 horas, apoyada en documentos contemporáneos a los hechos y en testimonios recogidos en sumarios.
Un relato cronológico, con “dónde” y “a qué hora”
Cabezas detalló que el libro avanza episodio por episodio, situando “qué pasó, cómo pasó y dónde pasó”, con referencias a horas y localizaciones cuando la documentación lo permite. Esto incluye escenarios reconocibles para los lectores de Marchena, con calles y edificios concretos, con la idea de que el relato pueda seguirse “casi como un plano”, enlazando movimientos y decisiones a pie de calle.
El autor subrayó que el objetivo es separar versiones, rumores y relatos orales transmitidos con el paso del tiempo de aquello que aparece respaldado por documentación y declaraciones directas.
Los ejes del libro: comunicaciones, cuartel y centro obrero
Entre los contenidos que describió durante el acto, destacó varios focos:
La toma de la central de la Telefónica como punto de control de las comunicaciones, y el papel de ese edificio como objetivo táctico en los momentos más tensos del día 20.
La dinámica del cuartel de la Guardia Civil y su papel en la respuesta a la agitación inicial del día 19, con un primer intercambio de disparos en el entorno de calles próximas al cuartel.
La calle San Sebastián y el antiguo centro obrero como uno de los núcleos principales del día 20, con un avance “casa por casa” y un enfrentamiento prolongado, según el relato que el autor atribuye a los documentos consultados.
En ese marco, el libro también recoge el impacto sobre la población civil, las detenciones, las huidas y las consecuencias inmediatas en el municipio a partir del día 21, cuando ya no se registran nuevos disparos pero se multiplican registros y arrestos.
Qué fuentes utiliza y por qué descarta otras
Cabezas explicó que la base documental procede de archivos militares, informes y sumarios, además de material del archivo municipal y prensa de la época. Subrayó que ha trabajado especialmente con el archivo del tribunal militar en Sevilla, donde localiza consejos de guerra y declaraciones de testigos y protagonistas en años cercanos a 1936.
El autor recalcó que en su metodología descarta testimonios indirectos del tipo “me contaron que” si no aparecen confirmados por quien supuestamente lo presenció, y que también filtra relatos que resultan incompatibles con los propios datos del sumario, como cuando un testigo afirma no haber salido de casa pero describe hechos ocurridos en otros puntos.
Nombres, apodos y microbiografías
Durante la presentación, el investigador avanzó que el libro incluye un repertorio amplio de microbiografías y un listado de apodos, una herramienta pensada para interpretar los documentos originales, donde muchas personas aparecen identificadas por sobrenombres locales. Con ello busca que el lector pueda seguir quién es quién y cómo encajan en el relato.
Qué pretende aportar
El autor resumió su propósito en una idea: aclarar, con la mayor precisión posible, qué ocurrió realmente en esos dos días y por qué dejaron una huella tan profunda en Marchena. También explicó que hay aspectos que quedan abiertos por falta de documentación concluyente, y que el libro llega “hasta donde los documentos permiten saber”.