El Pregón del Ángel cautiva a la multitud este Miércoles Santo en Marchena

La tradicional declamación infantil desde un balcón engalanado de la calle Santa Clara marca el solemne comienzo de la estación de penitencia de una corporación que preserva con orgullo su singular legado inmaterial y musical andaluz

La histórica calle Santa Clara de Marchena vuelve a transformarse este Miércoles Santo en un sobrecogedor escenario sacro para acoger la celebración del tradicional Pregón del Ángel. Gracias a una magnífica información de la Asociación de Profesores para la Difusión y Protección del Patrimonio Histórico (BenBaso), detallan que desde un balcón especialmente engalanado para la ocasión, un niño ataviado con la túnica de la corporación nazarena será el encargado de declamar la sentencia de Cristo, un acto de profunda carga dramática que congregará a una multitud devota para marcar el inicio espiritual de la esperada estación de penitencia.

El rigor de la guardia romana

A pie de calle, la imponente presencia de la Centuria Romana de la Humildad será la encargada de custodiar el desarrollo de este solemne ritual. Los populares armados aportarán al ambiente una atmósfera única gracias al característico sonido que desprenden sus corazas y cascos, los cuales procesionan despojados de sus habituales plumeros como inequívoca señal de luto y rigor penitencial. Esta singular estampa castrense define a la perfección la identidad histórica de la villa durante su semana grande.

Devoción en torno a los titulares

Tras el esperado anuncio desde las alturas, la devoción popular se articulará en torno a los dos majestuosos pasos que conforman el cortejo procesional de la corporación. Por un lado, el imponente misterio conocido popularmente como la Peña, presidido por la venerada talla del Señor de la Humildad y Paciencia. Tras él, caminará bajo palio la dulzura de Nuestra Señora de los Dolores, completando así una manifestación pública de fe que atrae cada año a cientos de visitantes hasta el municipio sevillano.

Un patrimonio musical centenario

En este inigualable contexto religioso y cultural emergen las singulares Cuartas de la Humildad, unas saetas propias y exclusivas de esta cofradía que se integran dentro del rico universo de la saeta marchenera o llana. Este estilo de cante autóctono se caracteriza por mantener una estructura puramente narrativa y una enorme sobriedad, estrechamente vinculada a una tradición oral de siglos pasados. El Consejo de Hermandades y la propia institución trabajan intensamente para garantizar la preservación de este legado inmaterial.