La Humildad y Paciencia de Osuna emociona en un solemne Lunes Santo

La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia recupera sus andas tradicionales para recorrer el centro histórico tras la misa de las 20.00 horas en una jornada marcada por la música de capilla y el silencio de los fieles

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia ha protagonizado este Lunes Santo de 2026 un sobrio y multitudinario Vía Crucis por las calles de Osuna. El cortejo partió desde el Convento de las Madres Carmelitas de San Pedro tras la eucaristía oficial, iniciando un recorrido de recogimiento que culminó con la entrada de la imagen en el convento de los Padres Carmelitas. El titular, portado a hombros en sus andas, avanzó rodeado por sus hermanos en una de las citas más íntimas de la Semana Santa local.

Regreso a las andas tradicionales

Tras la excepcionalidad del pasado año, cuando la imagen procesionó sobre el paso del Cristo Atado a la Columna para conmemorar el XXV aniversario de su reposición al culto, la corporación ha decidido retomar su estética habitual. Este cambio ha permitido devolver al Vía Crucis ese carácter austero y cercano que define a la cofradía en la noche del Lunes Santo. Los fieles pudieron contemplar de cerca la talla mientras recorría los rincones más emblemáticos de Osuna en un itinerario que invita a la reflexión.

Participación de los hermanos

La hermandad, que cuenta actualmente con una nómina de 600 hermanos, demostró su gran capacidad de convocatoria en una jornada sin nazarenos pero con un nutrido grupo de acompañantes. En lugar de la túnica reglamentaria, los integrantes de la cofradía escoltaron a su titular portando cirios, creando una hilera de luz que marcó el camino durante todo el trayecto. La organización destacó la disciplina y el orden de los asistentes, quienes mantuvieron el silencio respetuoso que requiere este acto penitencial por el casco antiguo de la villa ducal.

Sonidos de capilla en la noche

El apartado musical volvió a ser uno de los pilares fundamentales para crear la atmósfera de oración característica de este evento. La Capilla Musical Ars Sacra fue la encargada de interpretar las piezas fúnebres que pautaron el caminar del Cristo, aportando un matiz de solemnidad clásica que contrastó con el bullicio de otras jornadas. El evento finalizó sin incidencias destacadas, consolidando una vez más el Lunes Santo como una fecha clave para el patrimonio religioso y devocional de los vecinos de Osuna.